MI VERSÍCULO LEMA PARA EL 2018



La palabra con la que quise identificar el 2017 fue la palabra “gracias”, y como bien expresé en un post en Instagram, “gracias” porque en resumen sé que el Señor ha estado a mi lado y cubriendo cada uno de mis días. Pero no dejo de reconocer que en muchos aspectos el 2017 fue un año “raro” y difícil, entre otras cosas, por el accidente de parapente que causó la muerte del hermano de mi esposo, pero aún así, en esos momentos también sentimos su presencia a nuestro lado. 
“Raro” porque quizá tenían que haberse dado cosas que no se dieron,... ¡en fin, raro!

Este 2018 también ha comenzado con algunos coletazos que ha traído tristeza al corazón y sentimientos que van y vienen como si de una carrera de obstáculos de ida y vuelta se tratase, heridas que luchan por dejar cicatriz, desconciertos que producen frustraciones que quieren hacer del corazón su hogar y evidencias de apegos desapegados que muestran su cara una y otra vez.

Es por esto que cuando el Señor pinta ante ti el lienzo más hermoso con tinturas de Su Palabra el corazón se deleita desbordándose en sonrisas conocedoras de su fidelidad.


“Hazme oír cada mañana acerca de tu amor inagotable, porque en ti confío.
Muéstrame por dónde debo andar, porque a ti me entrego”
 
(Salmo 143:8)


Este será mi versículo lema, porque cada mañana será su amor inagotable mi alimento, escuchar sus palabras será mi sustancia, las que vivifican el alma herida. 
Porque mi confianza está sostenida en la Roca eterna, porque mis pies anhelan andar solo por su senda, la que tiñe de jazmines mi peregrinar y de sus verdades que son las que trascienden y porque mi entrega será mi mayor refugio, la que envuelve de realidad y da importancia solo a su pensamiento.

Por esto la Palabra de Dios debe ser nuestro vestido siempre y escucharle a Él nuestro mayor deseo, porque su amor está presto a arroparnos y darnos un año 2018 donde le demos valor a lo que realmente lo tiene.

Querida familia, envuélvete en Su Palabra continuamente, envuelve el 2018 en sus sonrisas al mirarte, en hacer su voluntad perfecta, en mirarle a Él y ponerle en primer lugar en cada sentimiento, decisión y palabra dicha. 
No dejes que el proceder de otros frustre tus propósitos en Dios, que las palabras de otros hagan mella en los pasos que el Señor te ha mostrado que debes dar.

Este versículo, que será mi lema para 2018 habla de: buscarle, vivir en su amor inagotable cada día, confianza puesta en Dios, deseos de andar bajo su voluntad y de una entrega absoluta al Señor.

Si en esto trabajamos, el 2018 será un año maravilloso.

¿Cuál es tu versículo lema? Busca una porción, ora, pide dirección a Dios y trabaja en ello durante este año.

Feliz día familia.