PROCESOS



Hace unos días, el Señor me permitió predicar de un pasaje del libro de Jeremías, concretamente del que habla sobre el alfarero y el proceso de la vasija para ser formada.

Jeremías 18:1-6

“El Señor le dio otro mensaje a Jeremías: «Baja al taller del alfarero y allí te hablaré». Así que hice lo que me dijo y encontré al alfarero trabajando en el torno; pero la vasija que estaba formando no resultó como él esperaba, así que la aplastó y comenzó de nuevo.
Después el Señor me dio este mensaje: «¡Oh, Israel! ¿No puedo hacer contigo lo mismo que hizo el alfarero con el barro? De la misma manera que el barro está en manos del alfarero, así estás en mis manos”
Es un pasaje realmente hermoso, pues nos muestra a través de un aspecto natural y cotidiano verdades espirituales llenas de enseñanza imprescindibles en la vida de cualquier cristiano.

Si logramos desmenuzar la labor del alfarero, lograremos entender con precisión los procesos de la vida cristiana ¡cuán importantes son cada uno de estos procesos y cuán importantes es no interrumpirlos!

Desde nuestra conversión hasta el final de nuestra carrera estaremos inmersos en el proceso de la maduración de nuestra vida a manos del Alfarero por excelencia. Todos deseamos que nuestra carrera termine en Cristo, que nuestra vida refleje todo lo que Dios tiene establecido para nosotros y para que esto ocurra es necesario que se den cada uno de los procesos, todos ellos.

Son procesos en la vida que no debes esquivar porque, si llegas a hacerlo, la vida quedará desecha y en peligro.

¿Son fáciles? No siempre, en ocasiones duele y mucho, pero, repito, necesarios cada uno de ellos.

Estos son los procesos que el alfarero realiza con el barro y en el ámbito espiritual el Señor realiza con nosotros:

1.- Recogida

2.- Lavado de arcilla o barro

3.- Secado brusco

4.- Pisado del barro

5.- El alambre

6.- Girando en el Torno

7.- Los acabados

8.- El horneado

No explico aquí cada uno de ellos porque sería muy larga la entrada, pero en los próximos días subiré la prédica y podrás entender que implican cada uno y en cual de ellos te encuentras.

Bendiciones para todos y no olvides que somos barro en sus manos y que cada uno de los procesos en Dios son imprescindibles.

Isaías 64:8 dice:

“Y a pesar de todo, oh Señor, eres nuestro Padre; nosotros somos el barro y tú, el alfarero. Todos somos formados por tu mano”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario, seguro nos bendecirá.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...