DE MANERA SERENA (15) Los Relatos de Amelia



Amelia ha aprendido a vivir de manera serena y eso parecía imposible por su temperamento desbocado y a veces nada sutil.

Temprano, cuando aún refresca. disfruta de una de las cosas que mas le gusta, pasear con su bicicleta blanca por esos caminos teñidos de ver suave y madera, oliendo a fresco y respirando amanecer.

Cada vez que sale a pasear se propone meditar en todo aquello que ha aprendido y en lo que se está esforzando por llevar a la práctica y una de ellas es precisamente vivir serenamente.

Se le escapa una sonrisa cuando es consciente de todo lo que ha avanzado en este terreno y cada pedaleo le recuerda a los que ha dado en la vida, casi sin darse cuenta, para vivir mejor.

Sonríe, sonríe y no para de sonreír porque aunque sabe que aún queda camino tiene los pies en el sendero para continuar.

La brisa fresca despeina un poco su cabello pero no le importa porque está disfrutando de este pedacito de mañana que el Señor dibujó para ella, con rayos de sol, con mariposas que revolotean, con briznas de hierba calara que parecen saludarla al pasar.

Saber vivir serenamente ¡que gran tesoro! sigue pensando. Ha aprendido a menguar para no crear conflicto, a tener dignidad en el silencio y a amar y tener consideración a pesar de las expresiones de otros.

Ha aprendido a ser reposada aún cuando las circunstancias la invita a saltar y desdibujar el ambiente, a mantener la calma y sonreír sin darle mayor importancia.

Ha aprendido a guardar un espacio precioso con olor a miel, su hogar, solo para ellos y a disfrutar las prioridades sin tener en cuenta tanto lo que hay tras la ventana.

En definitiva, Amelia está aprendiendo a vivir conforme a la voluntad del Padre y eso bien merece todas esas sonrisas que salen de su corazón mientras pedalea esta mañana.

INVITACIÓN:

Vivir de manera serena, plácida, es un gran desafío, sobre todo en estos tiempo en los que vivimos de prisas y desconciertos, pero es la mejor mejor manera de vivir. 
De manera serena que no implica desdén ni pereza, sino objetivos reales en tiempos adecuados, revestida del fruto del Espíritu y con fe depositada en la Roca de nuestra salvación ¿hay mejor manera de vivir? Yo creo que no.

Vivir serenamente te hará disfrutar de cada día, mirar a tu alrededor con otros ojos y ver lo bueno que quizá en otras ocasiones pasaba desapercibido para ti. Vivir de esta manera también implica todo el proceso que ha pasado Amelia, menguar en ocasiones, no darle más importancia a las cosas que las que en realidad tienen, sobre todo en discusiones que puedan producirse, amar a todos y a una misma y guardar la dignidad con la que fuiste diseñada.

Vivir serenamente es estar recostada a los pies del Maestro y no querer nada más.

¡Atrévete a vivir serenamente!

Feliz día para todos.
 
 

FLORES EN MI VENTANA (25)


Cada mañana el Señor deposita flores en mi ventana, son sus bendiciones, sus detalles que perfuman cada uno de mis días.

Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.
(1 Tesalonicenses 5:18 NTV)


Gracias Señor por:

* Percibir que estoy en tu agenda del día, ¡cuánto honor!

* Cantarte hasta mas no poder.

* Metas que se van logrando.

* Días de descanso ¡teñidos de tanta alegría!

* Servirte.

* Mi familia en Cristo.

* Una tarde donde todos pudimos expresar nuestro servicio y nuestro amor unos por otros ¡todo es diferente contigo!

* Sonrisas que no terminan, que me dan chispitas en el corazón, ¡mi amado Santy!

* Nectarinas y duraznos.

* Nuevas perspectivas, fuerzas, metas, decisiones,… feliz.

* Proyecto avanzado que pronto verá la luz.

* Encontrarme con personas a las que no veía hace tiempo y poder charlar como antaño.

* Damarita.

* Ver tu empuje desde diferentes manos.

* El olor a verano.

* Aprendizaje en cada momento, ojos abiertos, corazón dispuesto.

* Tanto y tanto.


Y a ti, ¿con qué bendición Dios ha perfumado tu día?

Abrazos para todos.

¡CÓMO NO AMARTE!



Te paraste en mi camino y me miraste

tendiste tu mano de amor y me perdonaste

¿cómo no amarte?

si tu luz cambió mi destino,

si tu abrigo consuela mis lágrimas,

si tu corazón late con el mío,

¿cómo amarte? Si la soledad dejó de existir

si una escalera eterna esta extendida ante mi

si el desierto se tornó en vergel, en vida y no muerte,

en viaje y consuelo, en nube de gloria,

columna de fuego.


Te paraste en mi camino y me miraste

tendiste tu mano de amor y me perdonaste

¿cómo no buscarte?

Si tu presencia determina mi esencia,

si crees en mi aún en la densa niebla,

si me amas como soy,

si en tu agenda del día ¡aparezco yo!

si piensas en mi con pensamientos de paz

si me llamas amiga,

si siembras mis pies de oportunidad.



Te paraste en mi camino y me miraste

tendiste tu mano de amor y me perdonaste

¿cómo no amarte?

Si elegiste una cruz para salvarme

empapando el suelo con tu sangre,

si tu amor desborda mi entender,

si me colma hasta desbocar el alma,

si llena cada espacio, sana cada herida

si traes vida a mi ser,

¡cómo no amarte Señor, cómo no amarte…!


 Mi querido hermano y hermana ¡cómo no amarle! El Señor me dio estos pensamientos en esta mañana y me gustaría que sirvieran para que hoy pudieras reflexionemos sobre el amor inmenso con el que Dios te ama, y puedas vivir este dia y todos los que están por venir conforme a ese amor.


¡¡¡ Feliz día !!!

CUANDO EL CORAZÓN SONRÍE



Cuando el corazón sonríe los pies andan solos, 
como si la brisa los envolviera con destellos que los impulsan a actuar.

Cuando el corazón sonríe, la madrugada dura poco 
y las piedras del camino se tornan en trampolines para avanzar.

Cuando el corazón sonríe las oportunidades se atropellan para buscarte, 
las hiedras escalan hasta tu ventana para traerte el alba y soñar.

Cuando el corazón sonríe nace la vida 
y el estío se presenta como el invitado que te ofrece nuevas sonrisas.

Cuando el corazón sonríe la niebla se disipa 
y la primavera nace a borbotones aún en el invierno más oscuro.

Cuando el corazón sonríe corren los arroyos 
y la vida se abre a tus pies como fresco manantial.

El corazón sonríe Señor, cuando te pienso, el corazón sonríe.

¡COMIENZA!



Empezar nuevos retos, nuevos proyectos ya sea de índole personal, laboral o ministerial, conlleva, en muchas ocasiones, a la par que ilusión alguna dosis de temor.

¿Temor a qué? 
 
A que no salga bien, a desgastarte, al qué dirán, a tirar tiempo y dinero por la borda. Temor a la frustración, al fracaso,… pero hoy quiero decirte que cuando Dios pone algo en el corazón, en el ámbito que sea, escúchale bien y comienza a dar pasos, aún así,  es seguro que en ese proceso voces se levanten para crearte duda, para llevarte a su terreno, para que en definitiva claudiques.
La incertidumbre y la duda también pueden emerger cuando una pared se levanta ante ti.

¿Qué hacer entonces? 
 
¿Cómo reaccionar ante cada brisa o tornado de temor?

Fe, la fe desemboca en certidumbre en el corazón que aquello que Dios puso en él tiene su respaldo y propósito.

Aún en los vientos más recios no dejes que tus pies queden anclados al borde del camino, quizá nadie lo entienda, pero esto también puede ser parte de lo maravilloso que es saber que el propósito, meta o proyecto son solamente tuyo y de Él.

¡Cuidado! Porque el temor lleva a la desgana y ésta a parar aquello que ya debes estar emprendiendo. 
 
Si ya Dios te dio ese sueño hermoso ¡COMIENZA!, comienza pronto, comienza ya, si no, quizá estés frenando la bendición para otros y para tu propia vida.

Pero no comiences de cualquier manera, comienza con ilusión pues ello te hace ser excelente y que cada paso que des esté teñido de sonrisas.

Fe y perseverancia, no importa lo que veas, no importa lo que se te presente en el camino, si Dios está en el asunto, entonces ese sueño desembocará en el mar de los propósitos divinos, así que salta los escollos, cierra los oídos a voces que retardan el sueño, levanta la cabeza, sonríe y ¡COMIENZA! ¡Comienza ya!

No hay mayor placer que cumplir la voluntad de Dios.

Feliz día.

PLENAMENTE EN TUS MANOS



Sáciame Señor con tu presencia,

con ese amor que no se agota,

con la paz que abraza cada una de mis pruebas,

con la tierna mirada con la que me abrigas.

Viste Señor mis amaneceres con tu sonrisa sobre mi,

con tu justicia infinita que me establece en tu senda,

con la brisa de tu misericordia que me envuelve hasta hacerme esbozar

“solo Tú”.

Guíame Señor con tu mano poderosa,

con cuerdas de amor que me llevan a Ti,

con el faro de tu voluntad que guía mi peregrinar hasta el hogar.

Plenamente en tus manos Señor, plenamente en tus manos.

A PESAR DE MÍ



A pesar de mí me amas,

de las equivocaciones,

de las escaleras torcidas y los veranos sin sol.

A pesar de mí,

de los pecados que he amontonado,

de las alabanzas que no te he dado,

a pesar de mí me has amado.

A pesar de mis promesas fallidas,

de mi naturaleza caída,

de mi nostalgia que atrapa,

de los días sin rumbo,

de ir al norte cuando era al sur,

de mirar al horizonte cuando hacia arriba estabas Tú.

A pesar de mí, porque miras a Tu Hijo,

su sangre derramada, su vida entregada,

a pesar de mi, Papá, me amas.



Buenos días, no olvides hoy, alegrarte por el amor del Padre.

SIN AÑORAR



Sin añorar el mundo, ni el desierto, ni la tiranía de Faraón.
Sin añorar el camino espacioso y la puerta ancha que con cartel de neón intenta atrapar al peregrino.
Sin añorar el caramelo engañoso que la mano enemiga ofrece, ni los brillos de oropel y la paz ficticia que intenta pasar por real.
Sin añorar el ungüento de antaño que nublaba los ojos y ofrecía otra realidad teñida de sonrisas, de arrullos del corazón que eran precipicios mortales.

Sin añorar nada,
porque soy peregrina,
porque este no es mi lugar,
porque encontré al Rey,
porque el camino estrecho me reconforta,
porque el Príncipe de Paz salió a mi encuentro,
porque el único ungüento que anhelo es el ungüento de tu Nombre.
Sin añorar, sin añorar nada…
Buenos días a todos y recuerda ¡no merece la pena añorar!

--- EN ABUNDANCIA



Vida abundante entre abrojos

entre enredaderas,

que irrumpe con fuerza,

pues es Su Palabra,

lo que dejó dicho,

un presente con promesa eterna.

Vida que enarbola corazones en fiesta,

que perfila sonrisas en días plomizos

aquellos días que recorren tu día,

mordiendo tus pasos

para que avanzar no puedas.

Dolor que no duele,

pues dejando Egipto

en lugar de esclava

seré soldado valiente.

Vida abundante que florece,

Jardinero Divino que provee el abono,

el agua que riega, especial tesoro.

Vida abundante, plano trazado,

agasajo puesto a mis pies

de Aquel que ganó mis batallas,

peleó mis temores,

que dota cada una de mis auroras

de aguaceros de esperanzas,

de paz que no acaba,

de aromas de cielo,

de mil sabores.

Esa es mi vida,

una vida que abunda

porque Jesús la hizo abundante,

porque no está sujeta a los hilos de mi propia fuerza,

sino a la cruz de Aquel que siendo Dios

me amó hasta morir

tejiendo a mis pasos la extraordinaria vida

que compró para mi.


“… mi propósito es darles una vida plena y abundante”
(Juan 10:10)

INSERVIBLE



¡Cuántas veces guardamos cosas inservibles que ocupan lugares donde podríamos guardar otras cosas!

¡Cuántas veces guardamos sentimientos, recuerdos que ocupan y desplazan a lo verdaderamente importante, a lo que sí debe ocupar un lugar de honor en nuestra estantería!

Desecha el enojo, la ira, la preocupación excesiva, el afán, abre las estanterías y decóralas con la buena palabra, la sonrisa cálida, el abrazo que reconforta y trae esperanza.

Sé que no siempre es fácil deshacerse de dolores profundos que han dejado una marca en el corazón, de una decepción que te ha helado las sonrisa o de palabras hirientes que han socavado toda alegría, pero hay que intentarlo, y hay que intentarlo con todas las fuerzas pues esas cosas inservibles crean bunkers donde habitar de manera solitaria, melancólica, desconsolada.

¿Por qué guardar lo inservible, cuando ante ti se abre un ramillete en Gálatas 5 de frutos hermosos para disfrutar? ¿Por qué guardar lo inservible que solo trae recuerdos que calzan de consternación e impotencia tus pies que han sido creados para andar con esperanza?

¿Por qué guardar las gomas, las ruedas viejas del camión, cuando ya están las nuevas colocadas?

Lo inservible atrae telarañas, suciedad, pestilencia y  hace sonreir al enemigo de nuestras almas.

Haz limpieza de recuerdos, de sentimientos, de “lo que pudo haber sido y no fue”, de dolores, de anclas que te atrincheran en un pasado que ya no existe más y que no deja que vislumbres el futuro hermoso ya trazado y el presente pleno que fue comprado para ti.

Deshazte de lo inservible, abre las ventanas, deja entrar la LUZ en todo su esplendor, limpia las estanterías y coloca en ella todo lo bueno, lo honesto, todo en lo que haya virtud alguna, lo demás… inservible.


Feliz y bendecido día. 

PROPICIO A MI



Creo que a estas alturas, ya saben que me deleito en estudiar y escudriñar La Palabra, y también las palabras que en ella se encuentran. Hace unos días rondaba por mi corazón una palabra sonora, llena de música que trae consigo una melodía bella, delicada que nos hace vivir en fe y calma, esta es la palabra “Propicio”.

Según en qué versiones, se encuentra en varias ocasiones en la Biblia, pero hoy quiero hacer referencia a la encontrada en el versículo 7 del Salmo 142

El Salmo 142 es un salmo de David relatando su experiencia en la cueva, nos deja ver a un hombre, en ese momento:
     * Agobiado, angustiado (vs.3)
 
    * Rodeado de circunstancias adversas, perseguido (vs.3)      
 
    * En soledad (vs.4) 
 
    * Afligido, decaído (vs.6). 
 
Parece  que está en una situación límite, en la que ya no puede más, no le quedan fuerzas, está abatido, pero conoce Quién es Dios y a Él clama.

Cuando leemos esta lista de sentimientos parece que solo se dan en personas sin esperanza, que los cristianos estamos exentos de sentirnos así,  pero la realidad que muchos de estos sentimientos también se dan entre cristianos. 
 
¿Quién no se ha sentido agobiado sin saber muy bien que hacer en una situación determinada, creyendo que  no hay salida y que todo terminará en un desastre? 
 
¿Quién no se ha sentido alguna vez solo, incomprendido, desplazado, con lágrimas en los ojos buscando desesperadamente una mano amiga que no aparece? 
 
¿Quién no ha estado decaído en alguna ocasión, sin fuerzas, desanimado, sin esperanza? 
 
¿Quién no ha estado rodeado de situaciones adversas que escapan a la comprensión y grita para ser ayudado y parece que todos alrededor hacen oídos sordos?


En muchas ocasiones esa soledad, esos sentamientos te llevan a creer que Dios tampoco te escucha, que no responde a esa oración desesperada que le estás haciendo… ¿se habrá olvidado el Señor de que estoy en esta cueva, solo?

Pero aún en medio de este torbellino debemos recordar QUIEN ES DIOS, quién es Él y entonces entenderemos que Él será propicio.

La Palabra PROPICIO significa: Oportuno, favorable. Que se inclina a hacer el bien.


Por un lado “favorable” “que se inclina a hacer el bien”, favorable hermanos, favorable, Él te contestará de una manera favorable, para tu bien, recuerda lo que dice Romanos “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan para bien” es decir, favorablemente. Dios actuará para tu bien, aún cuando la respuesta no es la que esperas, ten la seguridad que te será favorable. Él te será PROPICIO, FAVORABLE.

Por otro lado significa “oportuno”, es decir, puntual, adecuado, preciso. Si conoces a Dios ya debes saber que los tiempos de Dios son perfectos, y que muchas veces no coinciden con nuestros tiempo.

Propicio implica que Dios no se equivoca en la respuesta, que no llegará tarde, tampoco demasiado temprano, sino en el momento oportuno. 
 
Esto lo he experimentado en muchas ocasiones en mi vida, cuando estoy al límite, ahí está mi esperanza, mi refugio, la respuesta precisa en el momento adecuado, aún cuando yo creía que ese no era el momento adecuado, específicamente esto sucedió con la muerte de mi padre, pero Dios me mostró que Él es propicio, que nunca llega tarde ni temprano, y que aunque yo en mi mente finita no lo consideraba, ese si era el momento oportuno.

De esto hace ya unos años, pero aún cuando lo recuerdo puedo ver que Él se inclinó ha hacer el bien, a ser favorable, no solo a mi padre, sino a la familia, con la que también fue propicio mostrándonos la promesa de su salvación sobre la vida de mi papá.

Él es nuestra porción, nuestro refugio, siempre propicio.

No se cual será tu situación, tu cueva, tu cárcel, pero quiero recordarte que Él será propicio, que en el momento oportuno, te dará la respuesta favorable. No te desesperes, sal del agobio, de la desesperanza, de la incertidumbre, de la soledad y aprende a conocerle y a disfrutar de su bondad, de que Él es propicio, bueno contigo. Aprende a cambiar todos esos sentimientos que crean ansiedad, desconsuelo por seguridad que Él es propicio y eso lo cambiará todo, absolutamente todo.

“Saca mi alma de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio” 
(Salmo 142:7 RV)


“Sácame de la prisión para que pueda agradecerte. Los justos se amontonarán a mi alrededor, porque tú eres bueno conmigo” 
(Salmo 142:7 NTV)
 
 

... PASAJERO



Y pensar que todo es pasajero, todo, los éxitos y también los fracasos, las cuentas rebosantes y los joyeros repletos, las luces y el baile, los roperos, los zapatos brillantes.

Pensar que todo es pasajero, que en la caja de pino no cabe más que tu destino, pues todo habrá quedado, desolado, sin dueño, o con dueño ajeno.

Pensar que todo es pasajero, las noches en vela, las risas y también los miedos.

Pensar que un día pasarás a lo eterno, al lugar donde todo perdura, lo malo allá abajo, y arriba lo bueno. Decide ahora, en lo pasajero, tu destino eterno.

Mano extendida, muerte de Cruz, camino abierto hacia la plenitud.

¿QUÉ HACER?


A veces pasamos por situaciones complicadas, situaciones en las que no sabemos muy bien como actuar, en ocasiones esperadas, en muchas otras llegan sin avisar y mil sentimientos pueden albergarse en nuestro interior, frustración, descontrol, decepción e incluso rabia. 
Todos estos sentimientos muchas veces nublan el buen proceder y no sabemos muy bien que hacer, como reaccionar y eso produce más frustración y temor ante la incertidumbre.

¿Qué hacer entonces? ¿Que hacer cuando esa situación te golpea el pecho y te deja casi sin respiración? ¿Qué hacer cuando el ataque viene del exterior y es tantas veces injusto?

Con frecuencia la impulsividad te arrastra a sentimientos que te guían a decisiones inadecuadas y esas decisiones acaban magullando tu corazón más y más.

La impulsividad, en estos casos no es buena consejera, es como una linterna con muy poca luz que hace que equivoques el camino y tomes sendas desviadas.

A veces es impulsividad te lleva actuar, cuando en realidad lo mejor era esperar, otras te lleva a posicionarte en la pasividad más absoluta, cuando lo idóneo era actuar.

Así que en ocasiones tomamos decisiones que no son las adecuadas para el momento, y es el resultado de esas decisiones los que nos llevan a volvernos a encontrar en situaciones que de nuevo te dejan sin respiración.

¿Qué hacer entonces?

Deja que el Señor tome las riendas, cuando dejamos que sea Él el que tome el control de la situación toda ese torbellino de incertidumbre, toda esa confusión queda desecha, se disipa la neblina y los ojos comienzan a ver con claridad y el corazón a sentir con frescura.

Deja que sea Él el que tome las riendas, y descansa, guarda silencio y escucha su voz, entonces descansarás en la paz de saber que es lo adecuado, lo absolutamente adecuado y cuando caminas por esa senda, no siempre entendida, pero siempre fiable, podrás tomar la decisión adecuada que abre la tráquea para respirar, que pone alas a lo cotidiano y hace de la incertidumbre un inquilino del pasado.

Deja que los impulsos reposen, baja el sonido de tus pensamientos y escucha la voz de Dios, escucha su dirección, toma su mano, deja que vaya delante marcando los trazos y solo camina en sus pisadas,…
 
Deja que Él tome las riendas.
 
Feliz día para todos. 
 

AMÁNDOSE A SÍ MISMA (14) Los Relatos de Amelia



Nunca para de aprender, muchas veces cree que ya no queda nada, ninguna lección, que poco a poco ha aprendido todo lo que necesitaba, pero una vez más Amelia se percata de que su madurez no ha concluido, por situaciones que la dejan triste, sin aliento en el alma, que la decepcionan hasta tal punto que la invita a desistir.

Hoy amaneció como cualquier otro día, tiempo con Dios, hizo el desayuno y transcurrió su mañana entre ires y venires de lo cotidiano, pero siempre con tiempo para reflexionar sobre su vida.
Anteriormente era algo que en absoluto practicaba, solo se dedicaba a devorar las horas y cerciorarse de que la opinión de los demás le era favorable ¡cuánto tiempo perdido! Pero ya no más, ya vive el presente y mira el futuro sin nostalgia, dando pasos cortos pero bien anclados en su vida, en su propia vida.

Amelia sonríe, es feliz, disfruta del devenir de las horas, de la compañía, de la risa de los demás y de su propia risa, aunque alguna vez amanecen días como hoy, que entran dentro de los parámetros de la normalidad pero que en un momento determinado se tiñen de desconcierto.

Mientras lucha por mantenerse fuerte, una respuesta que no espera, que la hace tambalearse de nuevo, que amarga el sabor y hace que las preguntas ronden de nuevo su cabecita.

Amelia permanece sentada frente a la mesa, mientras fuera oscurece, con mucho por hacer pero sin deseos de hacerlo, hasta que es el Señor el que toma las riendas, el que habla a su oído, el que la hace sentarse en la paz de sus verdades, de sus revelaciones tan personales, cuando le recuerda de nuevo que no está sola, y que aunque esos sentimientos de nuevo colorean su suelo de tonos grises, Él está ahí, a su lado, y eso es lo único que importa. Esa verdad la la libera, le va dibujando una sonrisa y dando rubor a su rostro, ese que palidecía mientras la sonrisa agonizaba.

El Amado le habla de que debe amarse a sí misma, valorar y luchar por su dignidad, para que nadie la pisotee con arrogancia. Tiene que amar a los demás, sí, pero Amelia también debe aprender a amarse a sí misma, y para ello a veces es necesario trazar una linea con la persona que continuamente la lastima, hoy aprendió que el Señor le agrada que ponga límites para no ser lastimada, y que eso no es falta de amor en su vida, ni egoísmo, sino amarse a sí misma, valorarse, cuidarse, protegerse.

¡Cuantas lecciones de vidas en días que parecen simples que transcurren con normalidad pero en los que Dios tiene lecciones escondidas en cada esquina!

Orar por el que te persigue, por el que te ignora no significa que le cedes el derecho a pisar tu vida, tu dignidad, tu valor.

Cuando se da cuenta de que todo esto no solo no te condena, sino que por el contrario te trae libertad, ese día que parecía normal se convierte una vez más en la escuela de Amelia, esa escuela que a veces duele tanto, pero que le trae tantas satisfacciones pues está aprendiendo a vivir, a vivir de verdad su propia vida.

Termina su té, se acurruca en el sillón viendo anochecer, agradecida por aprender que decir basta, a veces es una forma de amarse.

Agradecida por algo que sabe: no está sola, el Señor siempre pendiente de cada detalle, no solo del que Amelia esboza, sino del que siente en el corazón, muy adentro, del que nadie es consciente, pero que para el Amado nunca pasa desapercibido. Como no estar feliz en medio de cualquier circunstancia al saberse tan profundamente amada.

INVITACIÓN:

La Biblia dice que debemos amar a los demás como a nosotros mismos, y en ocasiones olvidamos la última parte del versículo, nos quedamos con amar a los demás y muchas veces nos olvidamos de amarnos a nosotros mismos.

Amarte a ti misma es como en el caso de Amelia, poner freno al que que te lastima, de diferentes formas, al que te ignora, al que has extendido la mano cien veces pero siempre te la acaba rechazando.

¿Que hacer por ellos? No olvidarlos, por supuesto, no guardarles rencor, pero no dejes que tu dignidad sea puesta a un lado, no dejes que te lastimen más, deja de llorar, pon límites y ora por ellos, eso es algo que sí podemos y debemos hacer. 
Por lo demás, se feliz, deja que la primavera florezca en tu interior, ámate, comienza a vivir esa vida plena que Dios compró para ti y si para ello tienes que dejar de llamar a ese teléfono, cerrar alguna puerta, hazlo, no es falta de amor, y como dijimos antes, siempre puedes orar por ellos, ese es el mayor acto de amor que podemos hacer por alguien.
Y tú ¡a vivir! Dios desea que seas feliz.

TE PIENSO



Estas es una de esas expresiones que saben a poesía “te pienso”, palabras que se dicen entre cercanos, entre enamorados.

Te pienso y juguetea el corazón, te pienso y las mariposas comienzan a volar, te pienso y nacen primaveras en invierno.

Esa sensación creo que la habrán experimentado casi todos los que leen estas letras hoy.

Y ahora que conoces a Jesús ¿le piensas? ¿en todo tiempo le piensas? ¿en todo lugar le piensas? ¿o solo ocurre esto cuando estás en la iglesia, cuando estás con otros cristianos que si le piensan?

Te pienso Dios, te pienso cuando llueve y cuando luce el sol, cuando no se que paso dar y cuando tengo el camino certero.

Te pienso en las madrugadas y en los mediodías, en la prueba y en la fiesta del anillo y del becerro gordo.

Te pienso cuando llovizna por dentro y cuando el sol irradia todo mi ser, cuando me siento sola y cuando pertenezco a la algarabía.

Te pienso Señor, cuando los ojos duermen y cuando las sonrisas salen solas, cuando el futuro parece incierto y cuando todo está claro.

Te pienso cuando no entiendo nada y cuando se el por qué, en la abundancia, en la escasez.

Te pienso en la reprensión y en el abrazo fuerte, en la paz y en medio de las turbulencias.

Te pienso Señor, te pienso, porque eres mi cercano, mi amor, mi enamorado,...te pienso.

Feliz y bendecido día para todos


FLORES EN MI VENTANA (24)



Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.
(1 Tesalonicenses 5:18 NTV) 
 
 Gracias mi buen Dios por:

* Cada oportunidad que huele a amanecer y por cada amanecer que huele a oportunidad.

* Ver literalmente cumplirse el versículo de Romanos "a los que aman a Dios todo les ayuda para bien" y por tanto coche nuevo de la manera más inesperada.

* Tu guía alumbrando cada paso.

* Poder bendecir a otros ¡qué gran privilegio!

* Olor a verano.

* Fruta fresca.

* Ese abrazo que refugia.

* Depender de tu opinión Señor, solo ella cuenta y la libertad que trae caminar en esa verdad.

* La intimidad del hogar.

* Lazos que se afianzan.

* Veinte años de mi matrimonio, anclado y fortalecido en Ti Señor.

* Y principalmente gracias por ser el Dios de mi vida.


¿Cuántas flores ha dejado el Señor hoy en tu ventana?

ES TIEMPO DE TOMAR ACCION



A veces el letargo se apodera de las personas y se convierte en parte de su atuendo. Si lo permitimos, casi que se vive por inercia pues el letargo da somnolencia, pinta de gris todas las estancias, guarda proyectos en el cajón, desdibuja sonrisa, roba las fuerzas, hace que se pierda de vista nuevos horizontes y sienta al individuo al borde de los caminos.

Por eso es tiempo de tomar acción, de creer en ti mismo aunque otros no lo hagan, teniendo la certeza de que Dios si lo hace.

Es tiempo de tomar acción y perdonar a aquel que te arrugó el corazón y de pedir perdón al que hiciste brotar lágrimas.

Es tiempo de tomar a acción y asumir responsabilidades, roles, dar pasos, abrir senderos, observar lunas y pasear por los vientos.

Es tiempo de tomar acción y escuchar el llamado, cumplir el propósito, poner la mano en el arado y la vista al frente.

Es tiempo de tomar acción y no permitir que el desaliento te vista desde por la mañana, atornillando las manos a la nada avistando desconciertos y desdenes.

Es tiempo de tomar acción y enfrentar lo que viene tomados de la mano del Maestro, con cabeza en alto sintiéndonos afortunados.

Es tiempo de tomar acción y sanar las picaduras del pasado, los rasguños del presente y no dejarles que enfermen la piel de lo porvenir.

Es tiempo, es tiempo de tomar acción de comenzar a obedecer a Dios, de volver práctico lo que sabemos en teoría, de ser de verdad hacedores y no solo oyentes.

Es tiempo de tomar acción, resplandecer y abrazar la vida plena que en una cruz fue comprada para nosotros.

Buenos días a todos.

Y tú ¿vas a tomar acción?

PROCESOS



Hace unos días, el Señor me permitió predicar de un pasaje del libro de Jeremías, concretamente del que habla sobre el alfarero y el proceso de la vasija para ser formada.

Jeremías 18:1-6

“El Señor le dio otro mensaje a Jeremías: «Baja al taller del alfarero y allí te hablaré». Así que hice lo que me dijo y encontré al alfarero trabajando en el torno; pero la vasija que estaba formando no resultó como él esperaba, así que la aplastó y comenzó de nuevo.
Después el Señor me dio este mensaje: «¡Oh, Israel! ¿No puedo hacer contigo lo mismo que hizo el alfarero con el barro? De la misma manera que el barro está en manos del alfarero, así estás en mis manos”
Es un pasaje realmente hermoso, pues nos muestra a través de un aspecto natural y cotidiano verdades espirituales llenas de enseñanza imprescindibles en la vida de cualquier cristiano.

Si logramos desmenuzar la labor del alfarero, lograremos entender con precisión los procesos de la vida cristiana ¡cuán importantes son cada uno de estos procesos y cuán importantes es no interrumpirlos!

Desde nuestra conversión hasta el final de nuestra carrera estaremos inmersos en el proceso de la maduración de nuestra vida a manos del Alfarero por excelencia. Todos deseamos que nuestra carrera termine en Cristo, que nuestra vida refleje todo lo que Dios tiene establecido para nosotros y para que esto ocurra es necesario que se den cada uno de los procesos, todos ellos.

Son procesos en la vida que no debes esquivar porque, si llegas a hacerlo, la vida quedará desecha y en peligro.

¿Son fáciles? No siempre, en ocasiones duele y mucho, pero, repito, necesarios cada uno de ellos.

Estos son los procesos que el alfarero realiza con el barro y en el ámbito espiritual el Señor realiza con nosotros:

1.- Recogida

2.- Lavado de arcilla o barro

3.- Secado brusco

4.- Pisado del barro

5.- El alambre

6.- Girando en el Torno

7.- Los acabados

8.- El horneado

No explico aquí cada uno de ellos porque sería muy larga la entrada, pero en los próximos días subiré la prédica y podrás entender que implican cada uno y en cual de ellos te encuentras.

Bendiciones para todos y no olvides que somos barro en sus manos y que cada uno de los procesos en Dios son imprescindibles.

Isaías 64:8 dice:

“Y a pesar de todo, oh Señor, eres nuestro Padre; nosotros somos el barro y tú, el alfarero. Todos somos formados por tu mano”

MI LUGAR SEGURO



¿Qué da paz en la vida? Uno de los aspectos en los que se basa la paz de muchas personas es la seguridad. La seguridad es algo por lo que luchan los países, los gobiernos y en otros términos las familias.

Las familias desean resguardar sus hogares, sus vidas y por ello instalan alarmas, levantan muros, forjan vallas, contratan seguros: seguro de coche, seguro de hogar, seguro de vida.

Las personas buscan seguridad porque ella da paz, estabilidad, confianza.

Cuando se produce una catástrofe natural o una guerra todos buscan un lugar seguro para refugiarse, quieren preservar sus vidas.

Pero ¿sabes que hay un lugar seguro que preserva tu vida, tu alma y te reviste de esa paz que calma tempestades y mitiga dolores?

Él, mi fortaleza, el que levanta vallado y envuelve mi hogar, mi corazón aquieta. Quien no deja resquicio para ojos que intrigan, quien vigila a mi enemigo para que no siga.

Él, mi torre fuerte, grande, escudo que retiene al viento, que paz siembra y destruye agonías. Resguardo seguro que aniquila incertidumbres que sigilosas se arrastran desde la lejanía. Poder que me abriga, que al enemigo desarma, que de sosiego enjalbega todas mis estancias.

Él, que envuelve mi morada con palabra que me afirma, con promesas de resguardo, que circunda mi alba para que el calor no escape, que labra sentidos, que serena cada hora con su mirada de amor, con su mano, con su abrigo. Él, que cubre el día con cantos de victoria, con olor de vida, con futuro de gloria.

Él mi refugio, mi camino, el que alumbró lo oscuro, el poder que me salva y mi lugar seguro
 
2 Samuel 22:1-4

David entonó este cántico al Señor el día que el Señor lo rescató de todos sus enemigos y de Saúl. Cantó así:
«El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; mi Dios, mi roca, en quien encuentro protección.
Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro.
Él es mi refugio, mi salvador, el que me libra de la violencia.
Clamé al Señor, quien es digno de alabanza, y me salvó de mis enemigos.
Querido amigo, disfruta de esa paz que puedes recibir en el Señor.  Un abrazo y feliz día para todos.
¿Cómo conseguir paz?  Una vida de paz. Seguridad. Como estar seguro. Como vivir feliz. 

TODO


Siguiendo con el tema de las palabras, esas palabras que abarcan lo incomprensible, aquello que se apega al pecho y abre ventanas, hoy saltó a mi mente una palabra que se encuentra en el versículo 13 de Filipenses 4 y es la palabra TODO.

Aunque soy consciente de que las palabras más importantes de este versículo son EN CRISTO, la realidad es que TODO tiene el brío del búfalo, capaz de levantar el cuerpo caído, el peso muerto de la tristeza, capaz de hacer llover en el desierto, reverdecer valles oscuros y hacer temblar los cimientos de prisiones frías.

TODO abarca desde la A hasta la Z, del Este al Oeste, desde arriba hasta abajo, desde el Norte hasta el Sur.

TODO, que no deja fisuras, ni dudas, ni cimientos endebles, sino que eleva al cielo la fe, que deja que duermas tranquilo, que te da ancla en la tormenta y esparce aromas en primavera.

TODO, en Cristo lo puedes TODO, eso incluye que te puedes levantar de la desesperanza y pintar flores en el camino, que puedes elevar las manos y recibir Su bendición aunque parezca que tengas el corazón arrugado, TODO incluye que en esa situación que parece infranqueable, que te ha robado las fuerzas, puedas cruzar el mar que se has estancado ante ti y pasar al otro lado, TODO es que tu Mar Rojo se abre.

TODO abarca que puedas perdonar al que te rebujó el corazón, y que puedas desandar caminos andados de sequedad.

TODO es que puedas tener ilusión en lo que una vez fue entregado, TODO es que puedas recuperar lo perdido, TODO es tener paz incluso cuando el piso se cuartea bajo tus pies.

TODO cierra grietas, hace el aire respirable, te da la mano y te ayuda a seguir. TODO hace que la sonrisa pueda aparecer de nuevo, que el dolor quede enterrado, que el horizonte aparezca otra vez, que la esperanza sea nuevamente la inquilina del alma y que los ojos llorosos dejen de estarlo ya.

TODO hace lo impensable, pone alas a tus pies, confianza a cada paso, te hace consciente del valor que el Padre depositó en ti. TODO te grita que puedes, aunque otros te hayan hecho creer que no. TODO perfuma tu vida de nuevo y hace desaparecer sentimientos raros que te persiguen a la espalda, TODO hace que dejes de creer en las mentiras que el enemigo te ha susurrado. 
TODO hace robusta tu fe y hace que deposites la mirada en la fuente del poder. 
TODO hace que caminar en Su perfecta voluntad sea el deleite de tu vida.

TODO, ¿TODO? Si, en Cristo, lo podemos TODO.

Feliz día y muchas bendiciones. 
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
(Filipenses 4:13)
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CERTEZA


Certeza que pinta sonrisas aun en días lluviosos, 
guía brillante aun en caminos oscuros, tortuosos.
Certeza que es faro encendido en neblinas que ahogan,
sonido de aguas en desiertos perdidos, 
en umbrales, en zozobra.
Certeza que asienta vidas en nidos de plumas,
que barre temores, que entierra dudas,
Certeza que abriga almas, 
que restaura vidas, 
que toman de la mano,
que dirige miradas, 
que regala sonidos de esperanza.
Certeza que evita que el viento te mueva, 
que el desconsuelo reviva, 
y hace que en la incertidumbre estas tranquila,
Certeza que regala amaneceres
en madrugadas frías.
Certeza que desprende flores, 
 que perfume esparce 
y que la tarde entibia para que nada falte.
Certeza que es primavera a cada paso, 
plenitud, descanso, 
sonrisa con ojos cerrados.
Certeza que ennoblece el alma, 
que destella finales felices siempre a tu lado.
Certeza que a los que te aman, para bien todo ha obrado.
Certeza son tus promesas, tu Palabra, tu presencia,
 certeza que de tu trono sale.
Certeza es el amor del Padre.

Feliz día y recuerden que tenemos la certeza del amor del Padre que hace que en cualquier situación podamos tener paz. Un abrazo.

MISERICORDIA



Cada día debemos alimentar el cuerpo, y por supuesto el espíritu, así que mi desayuno de hoy para el cuerpo ha sido avena con canela, miel, arándanos y frambuesas y algunas nueces picadas y para el espíritu, como no podía ser de otra manera, el alimento de Las Escrituras.

Hoy me he levantado meditando en algo que pensaba anoche mientras estaba ya en la cama, antes de dormir: los seres humanos nos enamoramos a lo largo de nuestra vida, nos enamoramos de personas, de verdades, de amaneceres, de estados,... y a mi también me enamoran las palabras, sí las palabras (soy una enamorada de las letras) y hay palabras que saltan a mi corazón y se adueñan de él para siempre, no por su sonoridad ni estructura, sino por lo que entrañan, y hace mucho tiempo una palabra  me tiene absolutamente enamorada, por su significado, por lo que ha significado y seguirá significando para mi: MISERICORDIA, se agarró fuerte a mi corazón y lo tiene absolutamente abrazado.

Es una palabra que me parece robusta, grande, poderosa y siendo absolutamente sincera, una palabra de la que aún no logro entender su grandeza en toda plenitud.

Su grandeza cuando ha sido extendida desde el cielo y permanece extendida en cada uno de mis pasos. No logro entender con claridad la grandeza de la Misericordia de Dios, se escapa a mis ojos esa misericordia capaz de perdonarme, de levantarme, de ir a mi lado, de secar mis ojos cuando humedecen y llenarlos de su amor.

No logro esbozar ni una sola palabra certera para explicar lo que ha supuesto su misericordia en mi vida, misericordia grana que tiñó la cruz, misericordia en una piedra que se remueve y hay resurrección para darme vida, misericordia en dejarnos acompañados del Espíritu Santo, misericordia de no mirarme como soy sino través de Cristo, misericordia de recibirme cuando me he alejado, misericordia de perdonarme cuando he pecado, misericordia de abrazarme y decirme “estoy aquí, a tu lado”, el Dios del cielo a mi lado ¿te das cuenta lo difícil que es de entender esta misericordia?

Misericordia que veo en su mano extendida cada día aunque haya fallado, dibujando sendas de oportunidad, caminos de perdón, amaneceres de Su luz alumbrando.

Misericordia es no darme lo que en realidad merezco, sino vestirme de perdón y de amor, eso es misericordia, definitivamente difícil de entender.

Misericordia no es más que otra demostración de amor de Aquel que dio todo por nosotros. Misericordia, enamorada de su significado.

Buenos días, y tú ¿tienes alguna palabra que te ha enamorado por lo que significa en tu vida?

CUANDO TODOS SE HAN IDO...


¿Y qué cuando te sientes amada,
en cada lágrima consolada,
en la soledad acompañada?
Cuando nadie cree, Tú estás ahí
extendiendo tu mano para decirme
tú y yo, eso es lo importante.
Sentir tu respaldo,
tu milagro hablando,
gritándome que Tú estás en el asunto,
que estás a mi lado.
Nadar contra corriente
cuando todos van hacia el otro lado,
cuando nadie percibe que Tú me has hablado.
¿Qué? Que tu fidelidad me sigue abrumando,
tu amor me sigue asombrando,
solo eso importa Señor,
que cuando todos se han ido
Tú sigues estando.
 

AMIGOS DE DIOS

Buenos días, hoy quiero dejarles con una predicación que el Señor me permitió compartir.  

Habla sobre como ser Amigos de Dios. ¿Quieres obtener ese hermoso título que le fue otorgado, por ejemplo a Abraham? Pues no dejes de escuchar esta prédica donde podremos aprender tres aspectos necesarios para obtener el increible título de "Amigos de Dios".

Espero que bendiga mucho vuestras vidas.


GRACIAS


No podía ser de otra manera, la primera entrada del año solo podía ser una entrada de gratitud, porque el Señor ha sido fiel, propicio a mi.

Ha extendido un andar nuevo donde anclar mis pasos y dejar mi huella, una estancia fortalecida en la Roca.

Gracias porque amaneció en el corazón oliendo a hierba mojada y un esplendoroso día se abrió para mi.

Porque ha ofrecido un ramillete de oportunidades que acarician el corazón y transforman el alma.

Porque ha plantado jardines en mi parcela y depositado flores en mi ventana cada día.

Porque su gracia, siempre inmerecida, aún sigue regando cada espacio de mi ser.

Por su cuidado, por palabra al oído, luz en la penumbra, por decirme ¡así, de esta manera!

Por poder dormir en su regazo con paz. 
Por abrir mis ojos a verdades ocultas que han traído regocijo a mi alma.

Por ponerme vestido de novia, por preparar banquete y boda y enseñarme a cuidar el aceite para ese día.

Por ver su poder y su amor obrar en forma plausible. Por darme fortaleza para obrar, para callar, para olvidar, para amar.

Por planes entregados de su corazón al mío.

Por todo esto y por más, porque se abre un nuevo sendero virgen, 2017, donde se que, de nuevo, veré su mano obrar de forma, si cabe, aún más poderosa.

Porque cada bendición llega a mi vida como brisa fresca... GRACIAS Señor.

Feliz y bendecido año.
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