LUGARES DONDE OCURREN COSAS


Muy buenos días a todos, en primer lugar quiero pedir disculpas porque no estoy cumpliendo con mi calendario de publicación de manera estricta (martes y jueves) debido a que estamos de reformas en el hogar, con todo lo que esto supone (seguro que algunos saben de lo que hablo) y tengo mil cosas por hacer, pero espero  pronto  volver a hacerlo con regularidad.

Hoy quiero hablarles de un tema importante que tiene que ver con la oración. Imagino que, a estas alturas, la mayoría de ustedes ha visto la película Cuarto de Guerra, película que nos muestra la importancia de la oración, de una oración llena de poder de Dios.

Hay lugares donde ocurren cosas, y tu “cuarto de guerra” o tu “rincón de guerra” debe ser unos de esos lugares. Hoy no te voy a traer un estudio sobre como orar, o pasos para una oración efectiva o ingredientes de la oración, solamente quiero hablarte de algo que el Señor ponía en mi corazón en estos días: no dejar que la oración se convierta en algo rutinario.

Partiendo de la base  que la oración es un encuentro con Dios, con el Todopoderoso, ese tiempo debería ser de todo menos rutinario, pero a veces, el ser humano convierte sus actos en rutinas que se hacen de manera casi automática sin poner todos sus sentidos el ello.

No debe ser así con el tiempo de oración, éste debería ser un tiempo absolutamente especial cada día, con independencia de la hora, el lugar o las necesidades con las que acudas allí.

Siempre se recomienda ese tiempo en la mañana, cuando uno está lleno de energía, sin el cansancio de todo un día, y a mi particularmente también me gusta ese tiempo pero cada caso es diferente, por ejemplo personas que trabajan durante toda la noche, la mañana es el tiempo de más cansancio y ellos deben buscar el mejor horario, pero lo que si es muy importante es que sea un tiempo donde nadie pueda molestarte, donde los niños no estén corriendo a tu alrededor o el teléfono sonando sin parar, debe ser un tiempo que apartes para Él y para ti, nadie más.

Quizá no tengas la bendición de tener un cuarto, una habitación específica solamente para orar, pero si debes destinar algún rincón del hogar para ese tiempo tan importante. No es difícil, seguro que con un poco de ingenio sabes sacarle partido a algún lugar que parece imposible. En la fotografía que acompaña a este post podrás ver mi “lugar especial” un rincón que parecía que no estaba allí, pero que después de darle muchas vueltas conseguí destinar para mis tiempos con Dios.


Y como hemos dicho debe ser un tiempo absolutamente especial independientemente de las circunstancias por las que estemos atravesando, si estás triste Él sigue siendo Dios, si tienes incertidumbre por alguna situación, Él sigue siendo Dios, si estás enfermo o alguien de tu familia, Él sigue siendo Dios, así que debemos tener este tiempo de oración con esto en mente, Él es Dios, lo demás es secundario.

Y lo más importante de la entrada de hoy es decirte que ores con todo el corazón, no solo hablando con Dios y exponiendo todas tus necesidades, sino dejando que Él te hable, que se mueva, ten tiempos hermosos de alabanzas, de adoración, deja que el Espíritu Santo tome el control de ese tiempo, que dirija, no dejes que la rutina se apodere del momento mas importante del día, dile al Espíritu Santo: “Toma Tú el control y dirige todo este tiempo”

Recuerda que no oramos “por cumplir” sino que debemos deleitarnos, disfrutar de nuestra relación con el Padre, dejar que Él toque tu corazón, sane cada herida, dirija cada paso. Cada día es diferente, por lo tanto no lleves un esquema establecido con oraciones rutinarias que se esbozan mientras estás pensando en otros asuntos, dirígete a tu “rincón de guerra” llena de expectativas, con gozo, sabiendo que para Él nada es imposible y que también está deseando encontrarse contigo.

Hay lugares en los que ocurren cosas, haz que en tu “rincón de oración” cada día ocurran cosas que te acerquen más a Dios, que te hagan depender más de Él, así que vuelvo a decir, pide al Espíritu Santo que te dirija y desecha la rutina.

Y tú ¿dónde tienes tu "rincón de guerra"? ¿cómo son tus tiempos con Dios?
Estaré feliz de recibir tus comentarios

Muchas bendiciones.


2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón mi bella hna, el tiempo que pasamos a solas con nuestro amado debe ser muy especial, esa es la cita que mas interés debemos ponerle...Yo soy feliz de cerrar la puerta de mi habitación y buscar su rostro, escuchar sus instrucciones, envolverme en su presencia...Cuando tenemos este lugar casi que al cerrar la puerta ya sientes que el esta ahí y ese ambiente se llena literalmente de su gloria....
    Muy liNdo tu cuarto de guerra amada...Un fuerte abrazo

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    Respuestas
    1. Ohhh querida Erica, ¡que hermoso! Es cierto no hay nada oomparable a estar en Su presencia. Muchas gracias por compartir, eres de mucha bendición. Un fortísimo abrazo.

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