NO TOMES VACACIONES ESPIRITUALES


Estamos en época de ¡¡¡¡ VACACIONES !!!! por lo menos en esta parte del mundo, llega el verano y parece que nuestra cabeza se pone en “Vacaciones modo ON”, playa, viajes, montaña, paseos,… y es una maravilla poder estar unos días de descanso, disfrutando de los paisajes, del mar, de la familia, de no estar pendiente del reloj, poder dar largos paseos sin preocuparnos de la rigidez de un horario ¡es fantástico! pero no solo fantástico, a veces se hace necesario desconectar, sobre todo si tienes una vida cargada de actividades, de un trabajo estresante, de un horario difícil.

Estamos en Agosto, con lo cual, muchas personas ya han tomado sus vacaciones en meses anteriores, como es mi caso, otras están disfrutándolas en este momento y quizá para otras, las ansiadas vacaciones se producirán en septiembre,...

Tomamos vacaciones del trabajo, de la rutina, del cansancio, de horarios estrictos, de ciertas actividades, pero… ¿tomamos vacaciones en esta época también de lo espiritual? Tristemente muchos si lo hacen, aparcan a un lado en época estival todas sus rutinas y ahí también incluyen su relación con Dios, disminuyendo en esta época los tiempos de oración, de lectura de la Palabra, de meditación en ella cuando en realidad debería producirse todo lo contrario, ¡tenemos más tiempo libre! que mejor que dedicar parte de él a fortalecer mi comunión con el Señor, pero en ocasiones también “tomamos vacaciones de Dios”, pensando en nuestro propio bien estar, en estar horas y horas tirados en la tumbona junto a la piscina, horas interminables viendo programas de televisión, tiempo de charlas con los amigos, y aunque algunas de estas cosas son legítimas, ¿qué de Dios? ¿dejamos que nuestra alma también tome vacaciones?

Déjame decirte que esto es muy peligroso, peligra nuestra comunión, el tener pan fresco que alimente nuestra alma cada día, el escuchar Su voz guiándonos y fortaleciéndonos, ¿de verdad quieres tomar vacaciones de esto?

Para que no suceda es cuestión de organizar bien tu tiempo, seguro tendremos espacio para todo pero no olvides lo principal, también en vacaciones nuestra relación con Dios es lo principal.
Recuerda que hay tiempo para todo.


Te dejo algunos TIPS o IDEAS para que puedas disfrutar de tus vacaciones pero sin tomarte vacaciones en lo espiritual:


Siempre hay tiempo para levantarse un poco antes que el resto de la familia y tener un espacio con Papá. Si estás en un hotel puedes salir al balcón de la habitación con tu Biblia y tener un hermoso tiempo mientras ves amanecer.

Si estás en casa, ya tendrás ese lugar favorito para pasar tu tiempo especial.

Si estás en la montaña, un paseo matutino mientras hablas con el Creador, ¡eso no tiene precio!

Si estás en casa de algún familiar, sal temprano a dar un paseo y disfruta de tu tiempo con Dios.

Si eres de los que se levanta muy temprano durante todo el año y en vacaciones quieres aprovechar algunas horas de sueño puedes durante el resto del día buscar ese rato para estar con Dios, y fíjate que digo “buscar” porque es algo que tienes que hacer activamente, no dejar que las horas transcurran sin más sino fijarte un tiempo, quizá después de almorzar o ya en la tarde poder abrir la Palabra y dejar que Dios te hable.

También puedes aprovechar tu tiempo en la playa o en la piscina y leer aquel libro cristiano que lleva meses en la estantería esperando ser abierto.

Si estás de vacaciones con la familia, tomen un tiempo específico quizá a última hora del día, después de cenar para tener un espacio de agradecimiento y que cada uno de los miembros, también los niños, puedan decir el porque dan gracias a Dios ese día y juntos tener una momento de oración antes de irse a dormir.

Comienza las vacaciones con las ideas claras, por ejemplo puedes proponerte la semana que vas a estar fuera, o quizá no salgas de viaje, pero en la semana en la que estés descansando, leer el libro de Gálatas, de Efesios, Santiago,… algún libro que no sea muy extenso para que lo puedas leer completo durante las vacaciones y meditar en ello. Es mejor leer un leer un capítulo por día y luego tomarte un tiempo para releer, meditar, tomar algunos apuntes en un cuaderno de tesoros que se encuentran en ese capítulo, anotar la aplicación personal que vas a dar a tu vida de lo aprendido, quizá memorizar alguno de los versículos, es mejor así que quizá leer 5 capítulos de una vez y no pararte a reflexionar.

Si lo haces de esta manera, cuando termines tus vacaciones habrás leído un libro entero de la biblia, pero no solo leído sino meditado en él, habrás tomado decisiones para llevar su enseñanza a la práctica en aspectos específicos de tu vida y habrás memorizado algunos versículos ¡estas si son unas vacaciones bien aprovechadas!

En vacaciones se suele conocer a personas nuevas, la camarera que te atiende en el restaurante, el vecino de los familiares que estoy visitando, los del camping contiguo, … no olvides predicar la Palabra, llevar el mensaje de salvación y tener siempre a mano un tratado evangelístico que puedas dejar en la mesa mientras pagas la cuenta o que puedas dar en mano a cualquiera que te encuentres en el camino, así también aprovecharás para evangelizar.

Puedes poner en práctica los talentos, mientras tomas el sol, o cuando estás tomando un refresco en la terraza puedes escribir algunos pensamientos, componer alguna canción, pintar algún boceto,… ¡recuerda que la inspiración de Dios llega en cualquier momento!

Y por último recuerda pasarlo bien, amar al prójimo, extender la mano, dar abrazos, ayudar al que lo necesita, disfrutar, descansar,… pero eso si ¡sin tomar vacaciones espirituales!
 
Si te valen algunas de estas ideas o si tienes otras, compártela en los comentarios, seguro que será de mucha bendición.
 
Feliz día y muchasssss bendiciones.

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