TARRO CON PORCIONES DE LA BIBLIA - IDEAS PARA REGALAR

Siempre es un buen momento para predicar, regalar, animar a la gente a leer la Palabra de Dios.  En este vídeo te muestro una forma original de entregar a alguien porciones de la Biblia.

Es un detalle sencillo pero que puede abrir el camino para que las personas lleguen a enamorarse de Las Escrituras.

Si quieres que te envíe las plantillas con los versículos y los patrones de las etiquetas, envíame un correo a comobrisafresca@hotmail.com diciéndome que estás interesada en recibirlo, y con gusto te contestaré enviándote adjunto los documentos.

Si te animas a hacerlo, publica tus fotos, así podremos disfrutar unas de los trabajos de las otras.

Un feliz día y muchas bendiciones.



FLORES EN MI VENTANA (23)


Sus bendiciones son flores depositadas en mi ventana, cada amanecer puedo aspirar sus aromas.

Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.
(1 Tesalonicenses 5:18 NTV)
 

* Mirar hacia atrás y ver que he aprovechado las oportunidades que has puesto delante de mi durante este año.

* Colaborar en un proyecto hermoso que sale de tu corazón, ¡feliz!

* Sentirme aceptada por ti Papá.

* Encontrar tu amor en cada detalle.

* Mi esposo sirviéndote, ¡cómo llena mi corazón!

* Cada amanecer que me regalas pintando el cielo de colores, especialmente aquel del doce de Septiembre, ¡floreciendo el interior!

* Madurez que has plantado en mis manos

* Tu provisión

* Cada uno de mis hermanos, también los conocidos a través de la red.

* La Sanan Doctrina anclada a nuestros pies (¡Oh tu misericordia!)

* Sol acariciándonos en pleno diciembre

* Chispazos en el corazón, que hacen que disfrute tanto el servicio. (Aquellas cosas del pasado que hoy quieres que use para ti)
 
* Verte obrar milagros.
 
*Recordar y percatarme de lo bueno que has sido conmigo.                         

* Conocerte, conocerte, conocerte... ¡Primer amor a flor de piel!
 
 

MADURANDO (13) Los Relatos de Amelia



Madurar en ocasiones duele, y mucho, existen tiempos diferentes para que este proceso ocurra y aunque lo idóneo es que suceda lo antes posible, la sensación de Amelia es que ella ha madurado tarde, quizá demasiado y esa tardanza la ha llevado a vivir a veces dando trompicones, teniendo caídas, lágrimas y tomando decisiones inadecuadas.

Lo entendió hace relativamente poco, observando el paisaje a través de la ventana mientras removía y removía la sopa “cayo en la cuenta” que a una situación determinada ocurrida el día anterior la reacción fue absolutamente distinta a la que en otras ocasiones había improvisado. Y esto la llevó a estar todo el día meditando, llevando sus pensamientos a los últimos meses y examinando cada una de las situaciones que habían sido algo complicadas, pensó en cada una de sus reacciones, ¡definitivamente algo había sucedido!

También trajo al recuerdo otras circunstancias, esta vez no difíciles, sino triviales pero incluso su manera de mostrar la alegría había cambiado.

¿Ha madurado? Si, de una manera imperceptible para ella, y con los ojos fijados en el techo se preguntaba por qué esto no había sucedido antes, ¡se hubiese ahorrado tantos disgustos, tantas lágrimas!

Y aún esta pregunta martillea sus pensamientos ¿por qué no antes? Cree ya saber la respuesta, ¡quizá antes pensaba más en ella misma que en cualquier otra cosa, en sus propios sentimientos! e indiscutiblemente lo que sucede es que ahora le da prioridad a lo realmente importante, teniendo en cuenta el pensar de Dios y no tanto el de los otros, además ha logrado cuidar la parcela de su intimidad como nunca lo había hecho, y esto le ha ayudado a subir muchos peldaños en el aprendizaje.

Ha dejado que Dios trabaje en su parcela, que vaya modelando cada uno de los aspectos de su carácter, y aunque sabe que le queda mucho por dejarse hacer en el torno de Alfarero, la brisa quitó la neblina de sus ojos y la calma se ha apoderado de sus pies que en otras ocasiones corrían con desenfreno.
 
Madurar lleva a una vida plácida, certera en las convicciones, cálida, con esa sensación de hogar en cada uno de los rincones del corazón. Madurar implica menguar para que sólo Él se vea, amar por encima de ganar la discusión, extender la mano aunque haya sido mordida mil veces. Madurar implica tiempo para ti, para examinarte, para valorarte y amarte, para corregir.

Madurar implica no luchar por los primeros lugares en las carreras si eso implica dejar lastimados en el camino, sino que con constancia y fe llegar a la meta extendiendo la mano para que otros también lo hagan.

Madurar lleva a respetar la decisión de los que no quieren saber de ti y aún así amarlos en la distancia, orar y llevarlos en el corazón.

Madurar es cumplir lo dicho, establecer las prioridades y cambiar las promesas por compromisos, cambiar decisiones por determinaciones, cambiar deseos por hechos.
Por todo esto madurar duele, pero se hace necesario pues solo de esta manera se puede andar por el camino trazado por el Señor, el llanto se hace más efímero y las lágrimas dejan de humedecer el alma.

¡Duele! pensaba Amelia, Si, pero el dolor es transitorio pues el peregrinar hacia lo eterno borra cualquier atisbo de pesar.

¡Duele, si! pero también deja de doler, porque cuando la madurez es la almohada de tu cabeza, el descanso deja de ser fugaz.

Duele el proceso, pero descansas en la vida.

INVITACIÓN:

No se si te consideras una mujer madura o no, un hombre maduro o no, Amelia creía que lo era, pero con el devenir de la vida entendió que no lo era tanto.

No importa la edad, hoy el Señor te da la oportunidad que comiences la transformación hacia la madurez.

Puede ser que haya madurez en ciertos aspectos de tu vida, pero no exista en otros. El tiempo de la madurez, si se es consciente de ello, no se debe retrasar, por el contrario, dejarse tratar por Aquél que nos quiere fuertes, maduros en la fe para así observar todo a través de tus ojos.
   

Ora a Dios, pide que la madurez sea, a partir de hoy tu vestido.



Examina tus reacciones, tus actos y a la luz de la palabra etiqueta cada uno de ellos, ponles nombres: necedad, egoísmo, indiferencia, rabia, dolor,… ponerles nombre te ayuda a identificar las áreas en las que hay que trabajar.

Antes de actuar en cualquier situación, de hablar en cualquier circunstancia, no te dejes llevar por los impulsos, piensa y examina bien si es esa la manera de actuar de una persona madura, de un hijo de Dios.

Determina trabajar en esta área. La determinación a diferencia de las decisiones, son aquellas se llevan a cabo de manera constante, es decir, no te propongas actuar con madurez hoy porque estás leyendo este post y en unos días se disipó de la mente y volvemos a las andadas. 

Tu madurez te hará bien, tu madurez hará bien a los demás, tu madurez agradará al Padre, tu madurez te llevará a caminar por sendas de rectitud, tu madurez fija tus ojos en la meta.
 ¿Alguna duda para comenzar a trabajar?

Amelia lo tiene claro, no hay marcha atrás.
 ¿Y tú?

DONDE EDIFICAR


El verano pasado hemos estado unos días de vacaciones en Fuerteventura, isla me mar y arena, su paisaje hermoso teñido de sal y las dunas que se alzan al pasar pintando cuadros impresionantes a nuestros pies me cautivan cada vez que visito la isla.
Esas dunas son llamativas, puedes quedarte observándolas largo rato, admirándolas pero ¿sabes qué? no son estables, el viento las desdibuja y traslada la arena fina y por momentos lo que era una cosa, se debilita y se transforma en otra.

Todo esto me hace pensar en unas palabras de Jesús cuando habló sobre edificar, concretamente en la parábola de la casa sobre la Roca, en ella nos enseña la importancia de los cimientos sobre los que edificamos, son los cimientos los que sostienen la estructura de un edificio, son los cimientos espirituales los que sostienen nuestra vida.
El Señor nos muestra en el pasaje Mateo 7:24-27 que todo el que edifica sobre arena, cuando llega
la tormenta, el viento, las dificultades esa casa caerá y su ruina será grande, en cambio el que edifica sobre la roca, cuando lleguen esas mismas situaciones, su casa no se moverá, pues su cimiento es seguro.

“Todo el que escucha mi enseñanza y la sigue es sabio, como la persona que construye su casa sobre una roca sólida. Aunque llueva a cántaros y suban las aguas de la inundación y los vientos golpeen contra esa casa, no se vendrá abajo porque está construida sobre un lecho de roca. Sin embargo, el que oye mi enseñanza y no la obedece es un necio, como la persona que construye su casa sobre la arena. Cuando vengan las lluvias y lleguen las inundaciones y los vientos golpeen contra esa casa, se derrumbará con un gran estruendo”

Pero ¿a qué se refiere Jesús cuando habla de edificar? Nos lo dice en el versículo 24, “el que escucha mis palabras y...” las pone por obra o no lo hace, las sigue o no las sigue... Edificar es por tanto el acto que hacemos con la su enseñanza, con su dirección, con su voluntad. Muchas veces somos expertos en oír la Palabra, y es bueno y necesario hacerlo, pero no todo se puede quedar en ser simples oidores sino que tenemos que llevar a la vida práctica cada una de las enseñanzas de la Biblia
Santiago 1:22 dice 
“Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores”, si esto hacemos estaremos edificando entonces sobre la roca.

¿Edificarías tu hogar aquí?


¿Edificarías tu casa donde estarán todas tus pertenencias, donde dormirás, donde se criarán tus hijos sobre esta arena? Creo que la respuesta es clara, NO. Nadie en su sano juicio lo haría. ¿Por qué entonces con algo tan trascendental como nuestra vida espiritual, de la que depende nuestra vida eterna no lo tomamos tan seriamente a la hora de edificar? 
¿Somos conscientes de las consecuencias de esta realidad?

Cuando Dios habla en su Palabra, te dirige, te aconseja, te exhorta, y quizá lo escuchas, si, pero en lugar de ponerla por obra tienes en mejor estima tu propia opinión o la de otros, o te dejas llevar por tus sentimientos o por la situación por la que transitas, o por la prosperidad económica que te hace depender de lo material, trabajo, capacidades, autosuficiencia... todo esto son granos de arena que en un momento determinado, y por la acción del viento, de las circunstancias, cambian de posición, y todo lo edificado sobre ella se viene abajo, ¿no es absurdo hacer esto? ¡Pues cuántas veces lo hacemos, muchas veces no del todo conscientes de ello, pero lo hacemos!

Este es un tema de tal importancia como para tomarnos hoy un tiempo para evaluar, reflexionar y orar. Si hasta ahora tu vida ha sido edificada sobre el corazón engañoso, sobre la influencia de otros, sobre todo lo que hemos mencionado anteriormente, es hora de salir de esa casa, cerrar la puerta, dejarla atrás y comenzar a edificar sobre la verdad bíblica, es decir, comenzar a poner en práctica todo aquello que leemos en la Palabra, todo, sin fisuras, sin miramientos y solo entonces estaremos edificando sobre Roca, estable, inamovible, eterna que nos provee seguridad, gozo, paz, salvación.

Cuida tus cimientos, siendo así, cuando venga la tormenta, el viento feroz, el día malo, la incertidumbre, el dolor, permanecerás inamovible pues te sostiene lo eterno, lo que nunca pasará aunque el cielo y la tierra pasen.

De esos cimientos depende nuestro presente y nuestro futuro.
¿De verdad aún dudas sobre donde edificar?

“Y todos bebieron la misma agua espiritual. Pues bebieron de la roca espiritual que viajaba con ellos, y esa roca era Cristo” 1 Corintios 1:4




NOSTALGIA...





Nostalgia que te hace vivir otro tiempo,

que te deja en la azotea viendo la vida correr,

es ella la que refuerza estelas hirientes

y achica el corazón hasta doler.

Nostalgia que empaña futuros

y esgrime sinsentidos amargos pintados de sol,

de campos abiertos con cerrojos invisibles

que hurgan la herida hasta arrastrarte al horror.

Nostalgia como sonrisas de alambres

que desvanecen los peldaños hacia lo eterno,

que miente, que enreda,

que desvía la mirada de la puerta, de la senda.

Nostalgia como marcada en la piel,

que cierra los poros para respirar,

que atrapa gargantas

y  devuelve en el espejo una imagen irreal.

Despójate de su vestido,

de su abrazo nocturno que te lleva a pecar,

de gélida muerte,

de pensamiento que desdibuja el camino,

que dificulta el andar.

Vive este presente comprado para ti,

con manchas de sangre,

con muerte en la cruz,

lo que por Cristo fue entregado

trae resurrección,

resurrección a nueva vida,

a paz sin parangón,

a mejores estadías,

a cielo,

al verdadero amor.

  
No vivas anclado en la nostalgia que no permite que tu presente sea del todo real, el pasado debe quedar en su lugar y comienza a vivir en los tiempos de Dios, ese es el tiempo perfecto.

Un abrazo para todos.

ENSEÑANZA EN CADA ESQUINA


Abrió la ventana de la cocina, aún era de noche aunque ya alcanzaba a vislumbrar las siluetas de los árboles que esbeltos se erguían frente a sus ojos, un brisa aún fresca le despejó la cara e hizo que se acomodara bien su bata calentita, acercándola al cuello para no pasar frío. Con una sonrisa encendió el fuego para hervir agua y preparase un té que la reconfortase y le ayudase a emprender el día, tomó su Biblia y se dispuso a tener su tiempo con Dios pensando en lo afortunada que era por la vista, por tener un hogar donde refugiarse, por su familia que aún dormía plácidamente,...


Este podría ser el comienzo de un día cualquiera en nuestra vida, sucediendo cosas a nuestro alrededor sencillas como poder ver entre la oscuridad los árboles, o sentir en la piel una brisa que reconforta, o ese abrigo que cubre, o saber que tenemos una cita ineludible con el Señor, en estos detalles aprendemos por ejemplo que la gratitud debe ser palpable en nosotros.
 ¡Y hay tantos detalles, tantos donde podemos encontrar enseñanza, enseñanza de parte de Dios!

Por supuesto que la mayor y absolutamente fiable enseñanza la encontramos en la Palabra de Dios, esto es insustituible e incuestionable, pero no menospreciemos ninguno de los momentos del día, en los más “insignificantes” puede estar Dios hablándonos, instruyendo nuestra vida. En rincones al doblar una esquina encontrándonos con aquello inesperado que nos hace sonreír y nos recuerda que el Señor siembra a nuestro paso flores hermosas para facilitarnos el viaje, en expresiones que nos recuerdan que debemos ser comprensibles y ambles con los demás, cuando nos sentamos frente al mar, ancho, inconmensurable que refleja el poder de Dios, cuando algo nos duele y recordamos que el Médico Divino ha provisto sanidad, cuando un olor nos transporta a ese lugar donde fuimos felices porque estábamos tomados firmemente de Su mano,…

Destellos de cotidianidad que desprenden enseñanzas si sabemos captarlas, si estamos atentos, si no miramos cada circunstancias como algo con lo que pelear sino de lo que aprender.

Incluso de los desiertos, de las épocas de prueba, de incertidumbre, de dolor, podemos extraer el delicioso néctar de una enseñanza que nos traiga bálsamo y nos haga escalar un peldaño. ¿Recuerdas aquella magnifica expresión de Job? “De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven” (Job 42:5) Su particular infierno, con cada una de sus circunstancias y dolorosos detalles se tornaron en todo un cambio de vida, en un entender y conocer a otro nivel a su amado Señor.

En ocasiones parece que de la prueba, de la espera no se puede sacar nada provechoso que nos enseñe, que nos edifique, pero sucede todo lo contrario, solamente es necesario que no tengamos nuestros ojos espirituales empañados de lágrimas de incertidumbre, de rabia, de desesperanza, sino que abramos la ventana y dejemos entrar la brisa fresca que secará toda lágrima y dejará que apreciemos la enseñanza y la entendamos.

Enseñanza en cada rincón,  en cada momento del día, están ahí para nosotros, Dios las ha provisto para moldearnos, esculpirnos a su semejanza y cuando esta enseñanza te encuentre deja que se impregne a tu piel y entre por cada uno de tus poros para que el aprendizaje sea genuino, permanente.

Así que no nos resistamos a ser enseñados, es la manera de crecer, de madurar y abramos bien los ojos porque al doblar de cada esquina, al abrir la ventana, al escuchar a alguien hablar, al vivir,… de lo hermoso, agradable y feliz y también de lo que no lo parece tanto podemos extraer enseñanza que pueden hacernos subir todos esos peldaños que nos llevarán a una vida plena en Dios.

Y  tú ¿de que pequeño detalle has extraído hoy una enseñanza de vida?

Feliz y bendecido día para todos.

NO TE DEJES INFLUENCIAR



Estamos en el mundo, pero no somos del mundo (Juan 17:15,16), esto dice la Palabra, aún así en este período de la historia que nos ha tocado vivir, pleno siglo XXI, no es difícil que algo del polvo del camino se pegue en los zapatos y quizá no piedras enormes que nos frenen en seco, pero si piedrecillas que van dificultando el avance y a lo que nos vamos “acostumbrando” aunque esa no sea la intención del corazón.

Dios siempre ha aborrecido las mezclas, lo santo mezclado con lo profano, lo tibio, la tarta no volteada (Oseas 7:8), por un lado hecho y por otra cruda.

Con Dios es “o todo o nada”, no se puede ir a medias tintas con el Señor, por eso es importante no tomar decisiones o comportarnos según nuestro propio criterio, sino avalado por el pensar de Dios ¿y cuál es su pensar?

Saberlo indudablemente pasa por conocer Su Palabra, expresión de Su voluntad perfecta y pasando tiempo con Él para que en esa comunión su Espíritu Santo dirija nuestra vida.

Otro aspecto muy importante es No ansiar pertenecer a ningún grupo, algo anhelado por tantos a los que pertenecer aquí o allá les hace tener un sentido de pertenencia, de pertenecer a algo y no sentirse solo.

Debemos ser conscientes que ya nosotros pertenecemos a algo, al grupo más exclusivo del mundo, el de los hijos de Dios, y le pertenecemos a alguien, a Él, al Todopoderoso, al Creador de los visible e invisible, ¡no hay nada mayor!

Por tanto no quieras pertenecer o te dejes influenciar por los “modernos”, que hacen del cristianismo una parodia con sus ideas humanistas y sus ritmos alocados impregnados de mundo. Ni a los vestidos de apostasía, tiñendo sus ropajes de algo parecido al cristianismo pero muy lejos de él, con enseñanzas sacadas del mismo infierno. Ni a los “legalistas” cubiertos de normas humanas que dejan al cristianismo en meros rituales desprovistos de toda gracia y libertad en Cristo. Ni a los “yo creo que...” supeditando el pensar de Dios al suyo propio sin darse la oportunidad a ellos mismos de considerarse equivocados. Ni a los de “las tradiciones” porque “en mi iglesia se ha hecho siempre así” o porque lo dijo o lo escribió tal o cual persona que proyecta que avalado por su nombre todo lo que diga o escriba parezca inerrante.

Pertenece a los sencillos, a los que buscan al Padre, a los que no se creen sabios en su propia opinión, a los que ponen a Dios y Su palabra por encima de personas y nombres, a los del Evangelio puro y completo delimitado solo por los mandatos de Dios y no de los hombres, aquellos que para alumbrar su senda toman el candil de la Palabra y el aceite del Espíritu Santo, cuya meta es agradar a Dios, los que tienen cada resquicio de su corazón y mente ocupados por Cristo, los que se deleitan en la obediencia al Padre. 
 
Si de estos eres, no te dejarás influenciar por nada, por el contrario, tú serás de influencia para otros y entonces si serás sal de la tierra y luz del mundo.


Buen día para todos, como se habrán dado cuenta, no he sido muy constante en las publicaciones (me había propuesto publicar martes y jueves) por lo que quiero disculparme, realmente no he podido, he estado bastante ocupada, pero sigo en el propósito de que así sea.

Un abrazo y que Dios les colme de bendiciones.
 
 

COMENZAR DE CERO, UNA NUEVA OPORTUNIDAD



Definitivamente hay ocasiones en las es imprescindible “empezara de cero”, esto no es necesariamente malo, al contrario, se puede tornar en una nueva oportunidad, así le sucedió a Abraham, después de salir de Ur obedeciendo el llamado del Señor si, aunque no lo hizo según su perfecta voluntad pues se llevó a padre y sobrino con él.

Si nos fijamos en el versículo 31 del capítulo 11 de Génesis Y tomó Taré a Abram su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí”

¿Quién tomó la iniciativa? Taré

¿Para quién era el llamado? Para Abraham

Posiblemente Taré como padre, tomaba las decisiones en todo el trayecto hasta llegar a la tierra de Harán, donde pararon y se establecieron por años. ¿Cuál era la tierra que Dios tenía preparada para Abraham, era Harán? No, era Canaán, pero Abraham no salió de Harán hasta que murió su padre, y entonces emprendió el camino hacia la tierra que Dios le había prometido.

¿Qué hizo que Taré parara en Harán? Quizá se cansó de caminar y sin lugar a dudas, el llamado no era para él sino para Abraham.

Fue cuando murió su padre que él comenzó a caminar en dependencia de Dios hasta Canaán.

Entonces llega un tiempo de hambre y Abraham baja a Egipto, pone en peligro a su esposa, toma decisiones sin consultar a Dios, y Dios lo reprende y le guía de nuevo, sube hasta Bet-el y allí hace un altar.

Comenzar de nuevo desde cero y ahí comienza su escuela, una escuela que le llevó hasta el Monte Moriah, donde reveló una obediencia absoluta y una fe inquebrantable en el Señor obteniendo así el “titulo” de amigo de Dios.


Este es un pequeño extracto de la prédica que el Señor me dio para compartir el pasado martes, que hoy quiero usar para decirte, que no es malo ni una pérdida de tiempo ponerte de nuevo en el punto de partida y “comenzar de cero”, subir hasta Bet-el de nuevo, levantar altar y comenzar a caminar, ahora si, bajo la absoluta obediencia a la voluntad de Dios.

Rectificar actitudes, pensamientos, acciones cuando son erróneas, no solo es bueno, sino necesario para llegar a la meta. No temas rectificar, no temas el “qué dirán” de otros, céntrate solamente en cumplir la voluntad de Dios para tu vida, en caminar como Él te ha llamado a hacerlo y si eso implica ponerte de nuevo en la linea de salida, pues ¡HAZLO! sin temor, sin pesar, pues nuevos comienzos son siempre nuevas oportunidades, solamente tienes que salir de la vorágine, examinar tu andar hasta ahora y si no estas bajo la perfecta voluntad de Dios, en absoluta obediencia, pues aún hay tiempo, levántate, ve a Su presencia, levanta altar de adoración y comienza a andar de nuevo, ahora si, obedeciéndole, en fe, en dependencia de Él, no olvidemos que estamos en la escuela de Dios y ese trato en ocasiones es doloroso, pero necesario.

Dios le da una promesa hermosa a Abraham, tendrá descendencia, un hijo a través del cual bendecirá a todas las naciones, pero transcurre mucho tiempo sin que esa promesa se cumpliera, pasaron los años y no veía la promesa, pero ¿desfalleció la fe de Abraham? No. Ya había aprendido en la escuela de Dios.

El trato de Dios en nuestra vida, produce   Obediencia Completa  y Fe absoluta. Dios trató con la vida de Abraham y Abraham se dejó tratar.

Cada día, cada circunstancia que nos ocurre es la escuela, el maestro que Dios permite a nuestro lado para tratarnos. Las escuelas de Dios no siempre son fáciles, sobre todo cuando tratan con nuestro carácter, con nuestra forma de ser, de pensar y de proceder, pero es un camino imprescindible para llegar a la meta. Así que si para llegar a la meta tienes que comenzar de cero, hoy es el día de las oportunidades, amanece un nuevo día que puede marcar tu destino eterno, un día para examinarnos, reconocer errores y corregirlos, arrepentirnos si hasta ahora no hemos caminado como Él nos ha pedido y es día de levantar altar y emprender el camino.

Comenzar de cero no es una pérdida, hoy se convierte en una oportunidad, es mi oración que sepas aprovecharla.

Feliz día y bendiciones para tod@s.

SEÑALES DE AMOR



Señales de amor en todo lugar,

cuando la Palabra abro,

cundo al horizonte miro,

señales de amor

que me traen sosiego,

que me traen respiro.

Una cuerda grana en la ventana

amor que protege

que la vida guarda,

amor en cada detalle

en los que percibo

y en los que quedan en el olvido.

Señal en grana que pecado perdona,

cruz de sangre manchada, vida entregada,

señal percibida

que como eco retumba

rescatando vidas.

Señales de amor que del cielo envías,

en cada respiro, cada día otorgado,

al doblar la esquina resguardada del frío

señal que me abraza acurrucada en tu cobijo.

Señales de amor que me enamoran,

cuerda grana atada a la ventana,

sangre preciosa de Cristo

que rescató mi alma.
 

Josué 2:18     
Josué 2:21
"Ella respondió: Sea así como habéis dicho. Luego los despidió, y se fueron; y ella ató el cordón de grana a la ventana"

ENCONTRANDO MAESTROS



Es sorprendente como el Señor trae enseñanzas a nuestra vida en ocasiones de la manera mas inesperada, aprovechando cada momento para enseñarnos, corregirnos, ir puliendo finamente nuestro corazón para que podamos agradarle y derramar bendición sobre nosotros.

Quizá algo que pasa inadvertido cuando ocurre puede ser un maestro, una escuela preciosa a la que debes poner atención. Un mal gesto de alguien, una herida quizá superficial pero que por tu forma de ser se torna profunda y sangrante (jeje), un paseo cansado, un paquete que no fue entregado, una llamada olvidada, una despedida, una no despedida, un sin fin de cosas pueden convertirse en lecciones que Dios está poniendo delante de ti para enseñarte como reaccionar, que fruto mostrar, si fruto de la carne o fruto del Espíritu, pero en ocasiones estamos tan enfrascados en nuestra tristeza, enfado o lo que sea, que pasamos por alto la enseñanza y cerramos los ojos al maestro, a la escuela que nos moldea para bien.

Lo que puede tener apariencia de algo pesado, injusto, cansado, se puede convertir en algo hermoso si tú quieres, si dejas que Dios haga la obra, si dejas que te mire con paciencia y tú puedas responder como Él espera.

Cuando te sientas tratada injustamente no ores pidiendo justicia para que la otra persona sea “castigada” sino  mira tu corazón y solo pide que la presencia de Dios  te haga obrar bien en toda circunstancia, te alegrarás si reaccionas ofreciendo amor, paciencia, bondad en esos momentos, en estas escuelas en ocasiones difíciles. Pide a Dios de su presencia y que trabaje en tu vida, que te enseñe como obrar y te sorprenderás como el “camino de vuelta” se tornará agradable, hermoso, momentos de disfrute y de enseñanza porque muchas circunstancias son maestros que Dios pone delante de nosotros para trabajar en la parcela de nuestra vida.

¿Qué si me ha pasado a mi? Claro, ¿siempre he reaccionado bien a la primera? No siempre, pero voy aprendiendo.

La última vez que sucedió fue hace unos días y el resultado fue hermoso, entendí la escuela, pude ver al “maestro”, y recibí el regalo de un tiempo absolutamente grato.

Así que déjate enseñar por Dios, no quieras siempre tener la razón, ganar la conversación o tomarte de manera personal eso que hace otra persona, a veces sin tan siquiera pensar que te puede molestar. Cuando eso suceda mira al cielo, ora y pide al Señor que te enseñe la lección, porque personas, circunstancias, situaciones se pueden convertir en maestros para enseñarnos la voluntad de Padre así que abre los ojos para que puedas ver ese “maestro” que Dios está permitiendo delante de ti para pulirte y no dejes pasar la oportunidad enredándote en enfados, decepciones o cualquier otro sentimiento que lo que hacen es dejarte estancada.

Encuentra a los maestros, aprende las lecciones, disfruta de las enseñanzas de Papá y de su amor y agradece por todo, así la sonrisa se apoderará de tu corazón.
¿Cuáles han sido tus "maestros"?  ¿Qué has aprendido?
Feliz y bendecido día.

QUE ÉL SONRÍA (12) Los Relatos de Amelia



Una de las cosas que más le gusta hacer a Amelia es meditar en las verdades bíblicas, observarlas, escudriñarlas y comprobar si esas verdades son una realidad en su vida.

En su transitar ya largo por esta senda estrecha se ha equivocado en multitud de ocasiones, ha mirado la vida muchas veces desde su punto de vista y no siempre desde el prisma bíblico, pero ¡gracias a Dios! su perspectiva ha cambiado en los últimos tiempos, ¡solo lo que Dios opina debe importar! y bajo este nuevo caminar con el deseo de ser sola y absolutamente revestida de esa verdad bíblica ha reflexionado en cuántas ocasiones el carácter ha marcado la acción de su vida, ¡en cuántas ocasiones el sentimiento se ha apoderado de su estancia y ha sido quien ha dirigido! Pero no mas, toda esta “forma de vida” pintada de cristianismo no la ha hecho crecer ni madurar en Dios y parece que de golpe sin saber muy bien como ha sucedido, sus ojos fueron abiertos, impregnados de urgencia pues el tiempo se acerca, y desprovistos de apariencia, escenario vil en el que muchos se mueven aún sin ser conscientes.

Amelia vivió mucho tiempo buscando agradar, parecer, pero ahora llegó el momento, ahora si, llegó sin saber, y está admirada ante el deseo de ver con los ojos de Dios, de sentir con Su corazón, ahora si vivir solo para agradarle a Él, solo por verle sonreír cuando deposita sobre ella sus ojos.

Camino arduo, de menguar, de sepultar en sepulcro infranqueable al insolente orgullo, puñal que cada uno clava en su propia vida, arduo sí, pero camino claro, con luz definida y final feliz.

¿Tiempo perdido? Si, mucho, pero oportunidad otorgada para rectificar.

INVITACIÓN:

No hagas de tu cristianismo una vida de apariencia, de egoísmo, de liturgias vacías.

Esfuérzate por entender en todo momento si aquello en lo que piensas, lo que opinas, lo que miras, lo que deseas, lo que sientes coincide con el pensamiento de Dios. No andes por este peregrinar guiando tus pasos por tu propia opinión, aún en los pequeños detalles de la vida.

No dejes que el que tome las decisiones por ti sea ese sentimiento de frustración o de tristeza por lo que te hicieron o dijeron. No dejes que ese exceso de sensibilidad marque tu vida, solo deja que la mano que marque tu plan sea agradar a Dios en todo.

¡Pensar como el piensa, sentir como Él siente, ver como Él ve, hablar como Él habla! ese y solo ese es el mayor logro , la mayor meta de la vida.

Que Papa sonría cuando mire nuestra vida.

FLORES EN MI VENTANA (22)


Las flores se agolpan en mi ventana porque sus misericordias no cesan ¡Gracias Dios por cada bendición, por cada "flor" que depositas en mi ventana!

- El amanecer, ese que también produjiste en mi corazón.

- Tu gracia inmerecida, aún presente.

- Escuchar tu voz hablándome y guiándome de nuevo.

- Algunas cosas que llegan a mis manos para hacer manualidades.

- Libretas nuevas, nuevos colores acuareables.

- Hermanas diligentes que día a día son fieles escribiendo en sus blogs palabras de vida ¡cuánto me bendicen!

- Proyecto adormilado que revive.

- El aprendizaje.

- Todas las cosas que permites a mi alrededor para seguir trabajando en mi parcela, la parcela de mi vida

- Esos tiempos contigo en mi "rincón de guerra"

- Ver florecer y alegrarme.

- Esas cosas que solo entendemos Tú y yo.

- Ojos abiertos a todas las cosas.

- Cada oportunidad, en todas las áreas, en todas las vertientes.

- Ilusiones que nunca cesan y que Tú Señor estés en todas ellas.

- Dos que somos uno, gracias Señor por mi esposo.

- Vistas maravillosas con las que me deleitas.

- El silencio ante el fresco amanecer, en ocasiones tan necesario.


Feliz día y cuéntanos que flores ha depositado el Señor en tu ventana.

ESCUCHANDO



Dios habla, eso lo sabemos, lo hemos experimentado y pocas cosas causan tanto gozo como recibir palabra específica, esa que llega en el momento oportuno, esa por la que has orado, quizá pidiendo dirección, consuelo, esa por la que tu corazón clama ante la confusión.

Tenemos un Dios personal, cercano, y si bien es cierto que en ocasiones el consejo de un hermano es de bendición y provecho, nada puede sustituir el consejo de Dios, ese es el que no falla, el que no tiene otra intención sino agradarle a Él y bendecirte a ti.

No se si estás en un tiempo de espera, en el que necesitas una confirmación, dirección con urgencia, un ¡vamos! que te haga despertar, si es así, es el momento preciso para mirar al cielo y clamar por Su voz.

Yo me he sentido de esta manera en muchas ocasiones, sedienta de su guía, confusa ante tantas otras voces que a tu alrededor intentan “gobernar” tu vida, diciéndote No a lo que tú sabes que Dios ha dicho Si, intentando dirigir tus pasos a sus formas, a sus visiones, quizá con toda la buena intención, pero no siempre acertadas. Y eso puede hacer decaer tu ánimo, tu deseo, tu ímpetu y la indiferencia lucha por mudarse a tu casa, y el desazón por convertirse en tu vestido, la zozobra queriendo adornar la cabecera de tu cama...

Cuando eso ocurre, el enemigo toma fuerza, agita bandera desesperadamente sobre tu vida y grita y grita para que escuches su voz; no ignoremos sus maquinaciones dice la Palabra, para poder luchar contra todos sus propósitos, que ha planeado sean el libreto de tu vida.

Pero en toda esta lucha, Dios no se queda callado, su misericordia y su amor hacen que como trueno, Su Palabra llegue al corazón y penetre hasta las coyunturas refrescando todo lo árido, vistiendo de esperanza lo moribundo, aplanando el terreno, inyectando un gozo nuevo en venas casi desechas que reviven.

Su voz, que hace que la eternidad de nuevo tenga eco, que la casa se llene de gloria, que la sonrisa salga de la madriguera, voz que dice: Yo si creo en ti, Yo si tengo planes para ti, Yo si cuento contigo, Yo si te amo como eres, Yo si soy tu Padre, Yo si te tengo en el hueco de mi mano, Yo si te miro y te veo, amándote, amándote, amándote.

Esa es la voz que debes anhelar, buscar. Esa es la voz que afincará tus pasos y eso en lo que nadie cree, se hará realidad porque su Su voz ha dicho: Si, es mi voluntad.

El tiempo es un tesoro de valor muy pocas veces apreciado, pero que la confusión y el no escuchar la Palabra que viene del cielo hace que perdamos sin remedio, que despistados, miremos a otras direcciones mientras el enemigo sonríe ante la terrible incertidumbre que se apodera de las manos.

Si el tiempo se ha perdido, “ya no más” es hora de desplegar alas, dirigir bien los tiempos presentes que están ante ti para comenzar a vivir como Su Voz ha dicho.

Pero es necesario que dediques tiempo a buscarle, con corazón quebrantado, con manos extendidas, con sed de Su presencia. Toma tiempo cada día, pero no un tiempo “de paso”, un tiempo “porque toca orar”, sino un tiempo real, de cercanía, solo Él y tú, sin interrupciones, sin que otros pensamientos pululen por la estancia, por la mente. Es necesario que dediques tiempo a escucharle, a abrir Su Palabra y escuchar esa voz eterna, inamovible, que desata y da vida. Es necesario que te deleites en Dios en pasar tiempos hermosos tomada de su mano, con el corazón dispuesto, alborozado.

Si esto haces, sin duda, escucharás como te habla, y las otras voces, esas que tanta confusión, frustración y tristeza han traído, esas comenzarán a desaparecer.

Escucha Su voz, solo Él sabe lo que quiere para ti, solo Él conoce ese corazón que palpita, solo Él puede dar la dirección que lleva a Su voluntad perfecta.

Feliz y bendecido día para tod@s.

LUGARES DONDE OCURREN COSAS


Muy buenos días a todos, en primer lugar quiero pedir disculpas porque no estoy cumpliendo con mi calendario de publicación de manera estricta (martes y jueves) debido a que estamos de reformas en el hogar, con todo lo que esto supone (seguro que algunos saben de lo que hablo) y tengo mil cosas por hacer, pero espero  pronto  volver a hacerlo con regularidad.

Hoy quiero hablarles de un tema importante que tiene que ver con la oración. Imagino que, a estas alturas, la mayoría de ustedes ha visto la película Cuarto de Guerra, película que nos muestra la importancia de la oración, de una oración llena de poder de Dios.

Hay lugares donde ocurren cosas, y tu “cuarto de guerra” o tu “rincón de guerra” debe ser unos de esos lugares. Hoy no te voy a traer un estudio sobre como orar, o pasos para una oración efectiva o ingredientes de la oración, solamente quiero hablarte de algo que el Señor ponía en mi corazón en estos días: no dejar que la oración se convierta en algo rutinario.

Partiendo de la base  que la oración es un encuentro con Dios, con el Todopoderoso, ese tiempo debería ser de todo menos rutinario, pero a veces, el ser humano convierte sus actos en rutinas que se hacen de manera casi automática sin poner todos sus sentidos el ello.

No debe ser así con el tiempo de oración, éste debería ser un tiempo absolutamente especial cada día, con independencia de la hora, el lugar o las necesidades con las que acudas allí.

Siempre se recomienda ese tiempo en la mañana, cuando uno está lleno de energía, sin el cansancio de todo un día, y a mi particularmente también me gusta ese tiempo pero cada caso es diferente, por ejemplo personas que trabajan durante toda la noche, la mañana es el tiempo de más cansancio y ellos deben buscar el mejor horario, pero lo que si es muy importante es que sea un tiempo donde nadie pueda molestarte, donde los niños no estén corriendo a tu alrededor o el teléfono sonando sin parar, debe ser un tiempo que apartes para Él y para ti, nadie más.

Quizá no tengas la bendición de tener un cuarto, una habitación específica solamente para orar, pero si debes destinar algún rincón del hogar para ese tiempo tan importante. No es difícil, seguro que con un poco de ingenio sabes sacarle partido a algún lugar que parece imposible. En la fotografía que acompaña a este post podrás ver mi “lugar especial” un rincón que parecía que no estaba allí, pero que después de darle muchas vueltas conseguí destinar para mis tiempos con Dios.


Y como hemos dicho debe ser un tiempo absolutamente especial independientemente de las circunstancias por las que estemos atravesando, si estás triste Él sigue siendo Dios, si tienes incertidumbre por alguna situación, Él sigue siendo Dios, si estás enfermo o alguien de tu familia, Él sigue siendo Dios, así que debemos tener este tiempo de oración con esto en mente, Él es Dios, lo demás es secundario.

Y lo más importante de la entrada de hoy es decirte que ores con todo el corazón, no solo hablando con Dios y exponiendo todas tus necesidades, sino dejando que Él te hable, que se mueva, ten tiempos hermosos de alabanzas, de adoración, deja que el Espíritu Santo tome el control de ese tiempo, que dirija, no dejes que la rutina se apodere del momento mas importante del día, dile al Espíritu Santo: “Toma Tú el control y dirige todo este tiempo”

Recuerda que no oramos “por cumplir” sino que debemos deleitarnos, disfrutar de nuestra relación con el Padre, dejar que Él toque tu corazón, sane cada herida, dirija cada paso. Cada día es diferente, por lo tanto no lleves un esquema establecido con oraciones rutinarias que se esbozan mientras estás pensando en otros asuntos, dirígete a tu “rincón de guerra” llena de expectativas, con gozo, sabiendo que para Él nada es imposible y que también está deseando encontrarse contigo.

Hay lugares en los que ocurren cosas, haz que en tu “rincón de oración” cada día ocurran cosas que te acerquen más a Dios, que te hagan depender más de Él, así que vuelvo a decir, pide al Espíritu Santo que te dirija y desecha la rutina.

Y tú ¿dónde tienes tu "rincón de guerra"? ¿cómo son tus tiempos con Dios?
Estaré feliz de recibir tus comentarios

Muchas bendiciones.


INCOMPRENSIBLE AMOR


Una muerte que me dio vida

sangre que mi pecado borró

inmerecida gracia

¡cuánto amor!

Camino al Calvario

con decisión inamovible,

copa bebida bajo perfecta voluntad

sumisión al Padre

amor por la humanidad.

Llaga que sana

palabras de vida

perdón al costado:

¡en el paraíso conmigo estarás!

Herido cordero,

sacrificio perfecto,

enmudeció ante la infamia

porque en Su pensamiento…

en Su pensamiento estaba yo,

¡oh mi Cristo! ¡cuánto amor!

Aún no logro entenderlo

Tú amando al vil pecador.

Corona de espinas

sufriste por mi

piel desgarrada,

mi libertad comprada a tan gran valor.

Clavos, madera, vinagre, burla,

mi vida todo eso costó,

inmerecida gracia,

incomprensible amor. 

TIEMPO DE EVALUARNOS

Hola, muy buenos días, hoy les dejo con una predicación que el Señor me dio como conclusión a un taller que impartí meses atrás sobre el Nuevo Orden Mundial.

Debemos ser conscientes de evaluar nuestra vida, evaluar si la perspectiva que tenemos de nosotros mismos coincide con la perspectiva de Dios.

Un abrazo y espero que sea de bendición para todos.


FLORES EN MI VENTANA (21)



Hoy quiero agradecer por cada flor (detalle, bendición) que mi Señor deja en mi ventana cada mañana perfumando mi estancia, mi alma, mis silencios. “Sed agradecidos en todo” dice la Palabra, yo hoy quiero serlo por:

* Tu cuidado tan personal, cuando soy consciente de ello, y por supuesto cuando no lo soy. Gracias.

* Brisa fresca que llega al corazón cuando tu mano, Señor, se extiende y tu amor me besa.

* Darme cuenta que los problemas, cuando miras alrededor, en realidad no lo son tanto. 

* La comunión espiritual palpable en un hermoso desayuno de mujeres.


* Deleite en Ti.

* Mis mañanas contigo, tu susurro.

* Algunas comidas especiales que no esperaba, pescado… cangrejos…

* Nuevos estudios bíblicos a la vista.

* Nuevos ánimos y bríos.

* Escuchar tu voz más fuerte que cualquier otra que hasta hace “un rato” gritaba a mi lado.

* Tu amor, apasionado, suave, personal, demostrado con sangre en el Calvario, con bálsamo en mi corazón.

* Tú Jesús, Tú eres mi flor más preciada, te amo.


¿Cuántas flores ha dejado el Señor hoy en tu ventana?

NO TE QUEDES EN EL SUELO


De paseo con mi esposo durante nuestras vacaciones encontramos estas farolas que aparecen en la imagen como parte de la decoración de un jardín, en el suelo, un poco deterioradas y aunque tenía su “aquel” esta composición, la verdad es que ese no era ni su lugar ni su función.

De igual manera en muchas ocasiones los cristianos caemos y parece que perdemos la luz, dejamos de alumbrar. Si eso te ha ocurrido, hoy es el día de levantarte, de no quedarte olvidado perdido en algún “decorado” entre las rutinas de la vida, si has perdido tu luz es hora que vuelvas a alumbrar, a erguir tu cabeza, a iluminar de nuevo.

Cuando has caído se levanta una voz que penetra hasta el alma “ya no hay oportunidad, fallaste, no vale la pena volver a intentarlo” ¿sabes de quién es esa voz? si, es la voz del enemigo, del que anda como león rugiente buscando a quien devorar, es él el que levanta la voz fuerte en esos momentos y el que viene a visitarte para que creas sus mentiras y en ocasiones tenemos nuestros oídos bien abiertos a escuchar sus palabras y parece que regodearnos en nuestro dolor.

Cuando el cristiano cae, peca, es triste, lamentable, produce dolor en el corazón de Dios y de la propia persona, pero vivimos en un tiempo en que aún la gracia no se ha cortado, un tiempo donde siempre hay oportunidad para el corazón arrepentido genuinamente, un tiempo donde aún el agua de vida sigue fluyendo.

No te quedes en la orilla, donde los transeúntes te miran de lejos sin saber muy bien que ocurre, hasta que dejan de mirarte. No te quedes en la tristeza que menoscaba el ímpetu para comenzar otra vez. No te quedes en el pesar de haberlo hecho mal. No te quedes en el sinsabor del gozo perdido.

Dice la palabra de Dios:

1 Juan 1:9

“Si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”

Isaías 57:15

“El Alto y Majestuoso que vive en la eternidad, el Santo, dice: «Yo vivo en el lugar alto y santo con los de espíritu arrepentido y humilde. Restauro el espíritu destrozado del humilde y reavivo el valor de los que tienen un corazón arrepentido”

Efesios 1:7

“Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados”


Esta son solo algunas citas de las muchas que hay sobre el perdón de Dios, pero ¿nos da esto licencia para hacer del pecado una práctica en nuestra vida? Por supuesto que no, recuerda que también dice la Palabra que la paga del pecado es la muerte y que el que practica el pecado no es de Dios. Pero también debes recordar que siempre que exista un arrepentimiento genuino por el pecado cometido, Él está dispuesto a perdonarnos

Salmo 86:5

“¡Oh Señor, eres tan bueno, estás tan dispuesto a perdonar, tan lleno de amor inagotable para los que piden tu ayuda!

¿Qué hacer entonces si estás pasando por esa situación o si en alguna ocasión llega? 

¿Qué hacer?
Reconoce que has pecado, se consciente de ello, no intentes justificar el pecado cometido ni pintarlo de ninguna otra cosa. Este es el primer punto y muy importante, llamar a las cosas por su nombre y no etiquetar nuestro pecado con otra palabra que no sea esa: “he pecado”, si lo reconozco estaré preparada para arrepentirme y pedir perdón a Dios. 

Arrepentirse, y arrepentirse va más allá de sentir tristeza. Dice 2 Corintios que la “tristeza según Dios produce arrepentimiento”

La tristeza en sí misma no es arrepentimiento, pero si es la tristeza según Dios, esa tristeza que sentimos por haberle defraudado a Él, esa es la que nos lleva al arrepentimiento.

La tristeza según el mundo se queda solo en eso en un sentimiento.

Es el arrepentimiento el que nos lleva del pecado a Dios, es un cambio absoluto de mente y por lo tanto un cambio de vida, un cambio de actitud hacia el pecado, un cambio de corazón.

Entonces pedimos perdón a Dios por el pecado cometido y Él nos perdonará.

 

Entender y creer lo que dice la Palabra, vuelvo a recordarte 1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados a Dios, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”

Cree lo que dice al Palabra, créelo, es Palabra de Dios, si te has arrepentido y pedido perdón a Dios Él ya te ha perdonado, por tanto no debes continuar sintiéndote culpable. Salmo 32:5 nos dice "Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado".

Por tanto créele a Dios, cree que ya te ha perdonado de verdad y desecha de una vez ese sentimiento de culpabilidad que el enemigo quiere dejar grabado para que no te levantes del suelo. ¡Créele a Dios!

Acércate al Señor hoy, Él está cercano con sus manos de amor extendidas dispuesto a perdonar.

Dice el Señor: “Esto responde el Señor: Si regresas a mí te restauraré para que puedas continuar sirviéndome. Si hablas palabras beneficiosas en vez de palabras despreciables, serás mi vocero. Tienes que influir en ellos; ¡no dejes que ellos influyan en ti!” (Jeremías 15:19)

Cuando has caído y has perdido tu luz, no te quedes ahí como estas farolas, olvidándote de lo que Dios ha dicho en Su Palabra, levántate y alumbra de nuevo, no te quedes lamiéndote las heridas, compadeciéndote de ti misma, creyendo que ya no hay esperanza para ti, levántate como faro que alumbra a otros en el camino, que da seguridad al peregrino y esperanza al náufrago. 
Limpia el polvo que recibiste de la caída, eleva tu mirada y cúbrete con el perdón de Dios cual manto que envuelve tu vida y entonces elevarás alas como de águila, lo roto será restaurado, la luz comenzará a brillar y de nuevo serás la que guía a otro en el sendero.

Hoy es el día.

NO TOMES VACACIONES ESPIRITUALES


Estamos en época de ¡¡¡¡ VACACIONES !!!! por lo menos en esta parte del mundo, llega el verano y parece que nuestra cabeza se pone en “Vacaciones modo ON”, playa, viajes, montaña, paseos,… y es una maravilla poder estar unos días de descanso, disfrutando de los paisajes, del mar, de la familia, de no estar pendiente del reloj, poder dar largos paseos sin preocuparnos de la rigidez de un horario ¡es fantástico! pero no solo fantástico, a veces se hace necesario desconectar, sobre todo si tienes una vida cargada de actividades, de un trabajo estresante, de un horario difícil.

Estamos en Agosto, con lo cual, muchas personas ya han tomado sus vacaciones en meses anteriores, como es mi caso, otras están disfrutándolas en este momento y quizá para otras, las ansiadas vacaciones se producirán en septiembre,...

Tomamos vacaciones del trabajo, de la rutina, del cansancio, de horarios estrictos, de ciertas actividades, pero… ¿tomamos vacaciones en esta época también de lo espiritual? Tristemente muchos si lo hacen, aparcan a un lado en época estival todas sus rutinas y ahí también incluyen su relación con Dios, disminuyendo en esta época los tiempos de oración, de lectura de la Palabra, de meditación en ella cuando en realidad debería producirse todo lo contrario, ¡tenemos más tiempo libre! que mejor que dedicar parte de él a fortalecer mi comunión con el Señor, pero en ocasiones también “tomamos vacaciones de Dios”, pensando en nuestro propio bien estar, en estar horas y horas tirados en la tumbona junto a la piscina, horas interminables viendo programas de televisión, tiempo de charlas con los amigos, y aunque algunas de estas cosas son legítimas, ¿qué de Dios? ¿dejamos que nuestra alma también tome vacaciones?

Déjame decirte que esto es muy peligroso, peligra nuestra comunión, el tener pan fresco que alimente nuestra alma cada día, el escuchar Su voz guiándonos y fortaleciéndonos, ¿de verdad quieres tomar vacaciones de esto?

Para que no suceda es cuestión de organizar bien tu tiempo, seguro tendremos espacio para todo pero no olvides lo principal, también en vacaciones nuestra relación con Dios es lo principal.
Recuerda que hay tiempo para todo.


Te dejo algunos TIPS o IDEAS para que puedas disfrutar de tus vacaciones pero sin tomarte vacaciones en lo espiritual:


Siempre hay tiempo para levantarse un poco antes que el resto de la familia y tener un espacio con Papá. Si estás en un hotel puedes salir al balcón de la habitación con tu Biblia y tener un hermoso tiempo mientras ves amanecer.

Si estás en casa, ya tendrás ese lugar favorito para pasar tu tiempo especial.

Si estás en la montaña, un paseo matutino mientras hablas con el Creador, ¡eso no tiene precio!

Si estás en casa de algún familiar, sal temprano a dar un paseo y disfruta de tu tiempo con Dios.

Si eres de los que se levanta muy temprano durante todo el año y en vacaciones quieres aprovechar algunas horas de sueño puedes durante el resto del día buscar ese rato para estar con Dios, y fíjate que digo “buscar” porque es algo que tienes que hacer activamente, no dejar que las horas transcurran sin más sino fijarte un tiempo, quizá después de almorzar o ya en la tarde poder abrir la Palabra y dejar que Dios te hable.

También puedes aprovechar tu tiempo en la playa o en la piscina y leer aquel libro cristiano que lleva meses en la estantería esperando ser abierto.

Si estás de vacaciones con la familia, tomen un tiempo específico quizá a última hora del día, después de cenar para tener un espacio de agradecimiento y que cada uno de los miembros, también los niños, puedan decir el porque dan gracias a Dios ese día y juntos tener una momento de oración antes de irse a dormir.

Comienza las vacaciones con las ideas claras, por ejemplo puedes proponerte la semana que vas a estar fuera, o quizá no salgas de viaje, pero en la semana en la que estés descansando, leer el libro de Gálatas, de Efesios, Santiago,… algún libro que no sea muy extenso para que lo puedas leer completo durante las vacaciones y meditar en ello. Es mejor leer un leer un capítulo por día y luego tomarte un tiempo para releer, meditar, tomar algunos apuntes en un cuaderno de tesoros que se encuentran en ese capítulo, anotar la aplicación personal que vas a dar a tu vida de lo aprendido, quizá memorizar alguno de los versículos, es mejor así que quizá leer 5 capítulos de una vez y no pararte a reflexionar.

Si lo haces de esta manera, cuando termines tus vacaciones habrás leído un libro entero de la biblia, pero no solo leído sino meditado en él, habrás tomado decisiones para llevar su enseñanza a la práctica en aspectos específicos de tu vida y habrás memorizado algunos versículos ¡estas si son unas vacaciones bien aprovechadas!

En vacaciones se suele conocer a personas nuevas, la camarera que te atiende en el restaurante, el vecino de los familiares que estoy visitando, los del camping contiguo, … no olvides predicar la Palabra, llevar el mensaje de salvación y tener siempre a mano un tratado evangelístico que puedas dejar en la mesa mientras pagas la cuenta o que puedas dar en mano a cualquiera que te encuentres en el camino, así también aprovecharás para evangelizar.

Puedes poner en práctica los talentos, mientras tomas el sol, o cuando estás tomando un refresco en la terraza puedes escribir algunos pensamientos, componer alguna canción, pintar algún boceto,… ¡recuerda que la inspiración de Dios llega en cualquier momento!

Y por último recuerda pasarlo bien, amar al prójimo, extender la mano, dar abrazos, ayudar al que lo necesita, disfrutar, descansar,… pero eso si ¡sin tomar vacaciones espirituales!
 
Si te valen algunas de estas ideas o si tienes otras, compártela en los comentarios, seguro que será de mucha bendición.
 
Feliz día y muchasssss bendiciones.

PLANTADOS POR DIOS


A todos los que se lamentan en Israel les dará una corona de belleza en lugar de cenizas, una gozosa bendición en lugar de luto, una festiva alabanza en lugar de desesperación.
Ellos, en su justicia, serán como grandes robles que el Señor ha plantado para su propia gloria.
(Isaías 61:3)

¡Cuántas veces la Biblia menciona los árboles y en muchas de ellas en relación con los creyentes! En esta ocasión, este versículo nos recuerda varios aspectos, verdades hermosas y eternas que no debemos olvidar:

- Fuimos creados para su gloria. Esta debe ser nuestra función como hijos, dar gloria a Él en cada uno de los actos de nuestra vida, y para ello es indiferente tu situación, tus títulos colgados en la pared o la falta de ellos, tu dinero en la cuenta del banco, no importa si somos “pequeñitos” o “grandes”, de igual manera somos gloria Suya para esto fuimos creados, por lo tanto, cada una de nuestras actitudes, de nuestras decisiones, de nuestros actos, de nuestras palabras, en definitiva nuestra vida entera debe centrarse en dar gloria a Dios.

- Árboles de justicia. Justificados solamente por la sangre de Cristo en la cruz del Calvario, y debemos ser hijos que lleven esta justicia al mundo, que cada uno de los frutos que mostremos, que entreguemos sean frutos de justicia, no podría ser de otra manera. 
La mejor manera de dar fruto es con nuestra obediencia y entonces se cumplirá lo establecido en Juan 15:8 “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”

- No somos árboles silvestres que hemos crecido al azar. Esta es una verdad sublime que debe llenarnos de gozo, no somos fruto de la “casualidad”, sino que somos plantados por Él, por sus manos.

Como dije en el post “Floreciendo” ( PINCHA AQUÍ PARA LEER) “ La palabra plantío procede de la palabra plantar, es decir hemos sido plantados por Él y para Él, con propósito”

¡¡¡ Plantío procede de la palabra plantar !!! ¿No es hermoso? Él nos plantó, por tanto tenemos la certeza que nos cuida y que nos da alimento, que Sus ojos están sobre nuestra vida, y que nos ha plantado con un propósito eterno. Por lo tanto debemos ser árboles fuertes, de buenas raíces, arraigados en la Palabra de Dios, no en modas pasajeras o palabras de hombre, ¡raíces bien plantadas en la Palabra!

Así que hoy no olvides quién eres, quién te plantó y para que lo hizo: “Para darle gloria” 

Feliz y bendecido día, y no olvides florecer.


FLORECE



En caminos de aridez, en sombras y sinsabores
aun ahí he de florecer,
florecer en las penumbras
en los tramos de dificultad,
cuando el abrazo se ha extinguido,
cuando el sopor se ha establecido,
cuando hay piedras en el sendero y se clavan al andar.
Mientras otros duermen con sus rostros apoyados en algodón,
aun cuando tu estancia se ha convertido en dureza
y el aire se tiñe de soledad,
aun ahí he de florecer.
Porque para ello fui plantada
como plantío del Señor,
para traer paz y Palabra
con y sin espectador,
porque a ello fuiste llamada
a testificar aun en medio del silencio,
a abrir pétalos en el anochecer,
a dar perfume de vida
a ser carta que otros puedan leer.
¡ Florece, florece !
porque el que te plantó es el que te mira,
el que realmente te ve.

FLORECIENDO


El día que sacamos esta fotografía habíamos decidido bajar a la playa tarde, como a las 8, a pasear, y estacionamos el coche donde siempre, en un espacio árido, de tierra y rocas, nada especial a simple vista, pero al volver, ante nuestros ojos esta maravilla había florecido en la oscuridad cuando nadie la veía a la que nadie, como nosotros había prestado atención, pero fue floreciendo cuando oscurecía,  en un terreno árido,…

Esto me hizo reflexionar sobre como debemos ser los hijos del Todopoderoso, del Amado, florecer en terrenos áridos, pedregosos, cuando a nuestro alrededor no hay luz y está anocheciendo en un camino ya solitario, florecer aún en medio de circunstancias difíciles.

Pero ¿qué significa florecer? Pues florecer significa ser una carta abierta que da testimonio de Cristo en cada lugar y circunstancia, porque es fácil florecer y brillar cuando a nuestro alrededor luce el sol, cuando la familia marcha, cuando estamos en la iglesia junto a otros hermanos, cuando tenemos trabajo, cuando no hay enfermedad, cuando los amigos siguen siendo amigos y las perspectivas de futuro son alentadoras, definitivamente es fácil florecer en medio de la luz, cuando otros también florecen a nuestro lado.

Pero esta flor, sin nombre para nosotros, floreció en la noche, cuando otras quizá dormían, en un terreno en el que a simple vista resultaría muy difícil brotar y desarrollarse. Así, de igual manera debemos florecer, dar testimonio aún cuando otros no lo hagan y duermen en el letargo de la desazón, indiferencia o apostasía, nosotros florezcamos, levantemos cabeza y voceemos la Palabra.

Florezcamos aún en terrenos áridos, difíciles, donde hay tropiezo y caminemos entre ellos trayendo así aroma de vida.
Florezcamos cuando, como a ella, nadie nos ve, porque no necesitamos espectadores para obrar como conviene, con justicia y rectitud, con amor y lealtad, no necesitamos reconocimiento, solamente agradar al Padre, esa debe ser nuestra necesidad.

Así que demos testimonio, reflejemos a Cristo, actuemos como hijos del Todopoderoso, florezcamos, florezcamos en todo tiempo, en toda circunstancia, en todo lugar, a solas o en medio de la multitud, de día y de noche, en el vergel y en la aridez, florezcamos porque somos Plantío, Plantío del Señor.

“El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya” 
(Isaías 61:1-3)

No estamos plantados al azar, de manera silvestre. La palabra plantío procede de la palabra plantar, es decir hemos sido plantados por Él y para Él, con propósito. Él nos tomó y nos plantó para darle gloria, así que en este día propongámonos florecer.

Un abrazo para tod@s





SU MISERICORDIA



Nacen días de todo tipo, alegres y risueños
y grises y adormilados,
pero Su misericordia no cambia,

Hay ocasiones en las que el corazón late con fuerza
y otras en las que palidece sin contemplación,
pero Su misericordia es para siempre.

Hay tardes de sol resplandeciente
y otras en las que el cielo es gris plomizo,
pero Su misericordia nunca deja de ser.

Hay palabras que alientan y acarician
y otras que como puñal torturan el alma,
pero Su misericordia sigue siendo el bálsamo.

Hay días de caminos despejados y carreras limpias,
y otros llenos de trompicones y orillas interminables,
pero Su misericordia sigue trayendo aliento.

Hay momentos colmados de poesía,
y otros de palabras vanas,
pero Su misericordia es nueva cada mañana.

Hay días, y otros días vendrán
pero Su misericordia, ¡ oh, Su misericordia !
Su misericordia no cambia.

¿QUE INSPIRÓ "ASÍ ERES TÚ"?

Buenos días a todos, si alguien leyó la publicación del martes sabrán que compartí algunos versos que el Señor puso en mi corazón “Así eres Tú” y al final del post les dije que hoy les mostraría lo que inspiró cada uno de ellos, que sentimientos y verdades me llevaron a escribirlos para que así pudieran entenderlos mejor y hacerlos vuestros, de cada uno de ustedes y que la bendición llegue en este día como brisa fresca a cada una de sus vuestras vidas.
Pondré en rojo el verso y a continuación en negro la “explicación”.

Así que allá vamos.

Candela en el alma cuando es invierno
así eres Tú,
el que abriga cuando la lluvia cae fría

¡Cuán necesario es el calor en los meses fríos de invierno! cuando parece que el aire corta la piel, y cuánto se agradece el abrigo, estar alrededor del fuego, con la chimenea encendida, pues así es la presencia, el amor de Dios para el alma que le anhela, como abrigo, calor que transforma y hace todo más agradable aunque fuera las circunstancias sean frías y difíciles.


y el desazón se ha sentado a la puerta,

Hay ocasiones en la vida, por circunstancias diversas en las que nos sentimos disgustados, intranquilos, con pesadumbre y hasta con un poco de tristeza, y parece que ese sentimiento no se va a ir nunca y está como si esperase cada día sentado a la puerta a que salgamos para acompañarnos durante todo el día, y es ahí donde el Señor es abrigo a nuestra vida para quitar todo ese sentimiento que en ocasiones el enemigo pone para que no podamos avanzar.


el que pelea por mi

Deuteronomio 3:22 dice: “No los temáis; porque Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros”
Ser conscientes de esta verdad nos da una paz asombrosa, fascinante, así es Él.


y revisa mi rostro para mitigar la tristeza

Muchas veces nadie percibe cual es nuestro estado de ánimo real, y nos sentimos tristes por dentro y parece que nadie lo percibe, lo entiende, pero Él sí, Él escudriña nuestro rostro y lo que hay mas allá de él, no solo porque lo conoce, sino porque su deseo es calmar la tristeza y convertirla en gozo.


y pone algodones a mi paso
para que la caída no duela.

¿Pueden imaginarse un camino lleno de algodones blanditos, acolchados a cada paso? Algodones para que cuando caigamos la caída no produzca un dolor tan terrible que sea irreparable, sino que aún de esa caída nos podamos levantar, afligidos quizá, pero con la oportunidad y fortaleza de seguir adelante, así es Él.


Así eres Tú,
el que espera a mi vera
cuando los demás han olvidado la espera

¿Te has sentido sola alguna vez, incomprendida, ocasiones en las que parece que cuando necesitas esa mirada cómplice o esa mano extendida se han ido todos? Pues es ahí donde Jesús se queda a nuestro lado, a nuestra vera, todos quizás han olvidado que deben esperarte pero no Él.


y susurra al alma,
y toca trompeta,

Es la voz de Dios vital cuando susurra para alentarnos, para darnos dirección, levantar nuestra fe, recordar Sus promesas, pero no solo susurra sino que en muchas ocasiones toca trompeta fuerte, para despertarnos y anunciar Su voluntad de una manera clara y poderosa.


el que ideó un plan con mi nombre,
el que cree en mi aunque yo no creyera,

¡Cuánto regocijo nos trae el saber que cuenta con nosotros, que en su planes hay alguno con nuestro nombre! Y muchas veces creemos que no somos capaces, que no podemos o no sabemos como hacerlo, y nos negamos a nosotros mismos el intentarlo, y es entonces cuando aflora la certeza de que es el Todopoderoso el que cree en mi, aunque en ocasiones ni siquiera yo creyera ¿no es maravilloso? Así es Él.


el que depositó luz en mis manos
y sopla fuerte
para que vuele y no desparezca.

Y es ahí, donde Dios deposita en nuestras manos todo lo necesario para que ese plan que ideó para nosotros se lleve a cabo, y es Él  con un fuerte soplo el que lo hace crecer y lo pone en funcionamiento para que no desaparezca entre nuestras dudas.


Así eres Tú,
que pintas chispitas en el corazón,
que provoca sonrisas,

Las chispitas son como burbujas de sentimientos alegres difíciles de explicar y es nuestro Amado el que provoca en nosotros la mayor de las sonrisas y quien provoca toda nuestra felicidad, esa que no es circunstancial sino de gozo constante.


que pone pies al sol

¿Poner pies al sol? Pues sí, para que camine a nuestro lado e ilumine con su luz entusiasta todas las horas de nuestros días.


y trae flores a mi ventana
¡y regocijo! ¡y nueva canción!

Saben, los que me suelen leer, que tengo una sección en este blog titulada precisamente “Flores en mi ventana” y hace referencia a todas las bendiciones, quizá a veces imperceptibles para muchos, en otras ocasiones absolutamente evidentes, pero flores, bendiciones que cada día trae a mi vida, a mi ventana para que disfrute de cada una de ellas.

No solo a mi ventana, sino que si haces un alto en el camino por un momento, puedes descubrir todas las flores que el Señor trae también a tu ventana cada día y todo esto trae regocijo y nuevas canciones al corazón.


Que cuando me mira, me ve,
que no pasa de largo,
para el que no soy multitud, sino una…
… conocida por Él,

¿En cuántas ocasiones te has sentido como la mujer o el hombre invisible, al que nadie ve por más que agitas los brazos diciendo “aquí estoy”? No es así para Jesús, el no pasa de largo de nuestra vida. No solo nos mira, sino que nos ve, ve más allá de lo que nadie ve, y aunque ama a todos, tiene una relación personal y única con cada uno de nosotros, uno a uno con cada uno de sus hijos. No hay mayor honor que ser conocida por Él.


y que envuelve momentos en telas de organza
y los corona con lazos de paciencia,

La organza u organdí, es una tela hermosa, fina que se utiliza generalmente para vestidos de fiesta, de novia, para ocasiones muy especiales por su delicadeza. Pues es algo así cuando nuestros momentos están en Él, son especiales, hermosos… y es su paciencia, tantas veces demostrada, la que corona cada uno de los momentos de nuestra vida, así es Él.


que cuando no se andar me espera.

¡Cuántas veces nos ha ocurrido que no sabemos que hacer, por donde andar y como hacerlo! y esto hace que nos frenemos,  que estemos como desorientados, pero en esos momentos Él no se va, sino que nos espera para que afirmemos nuestros pasos y caminemos a su lado, así es Él.


Así es Jesús,
que sufrió
para que eternamente yo no sufriera.


Nadie más pudo hacer esto, siendo Dios ocupó nuestro lugar en una cruz, pagando por nuestros pecados para salvarnos, para perdonarnos, sufriendo para librarnos del sufrimiento eterno que supone una vida separada de Dios.

Así es Él, sufriendo para que yo no sufriera.

¿Cómo no estar profundamente enamorados de nuestro Señor?

Espero hayas comprendido un poquito mejor lo que hay detrás de cada uno de los versos y que estos te sirva para reflexionar en cada una de las verdades expuestas, para regocijarte, para conocerle más y amarle más y para que hoy tu día sea un poquito más feliz.

Abrazos mil y nos leemos de nuevo el martes, mientras puedes seguir este blog en su cuenta de instagram donde diariamente se irán publicando algunas otras cosas.


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