... UN CORAZÓN



El corazón agradecido

recorre millas,

extiende capas,

ilumina el camino

y pone a su cuentas los gastos del herido.

El corazón que agradece

no mira al pasado

anhelando el pecado que fue perdonado,

ni busca venganza, ni gloria,

ni se viste de alarde

sino que se ensancha por el que vuelve,

por el que las algarrobas deja

para sentarse en la mesa del Padre.

El corazón que agradece

extiende la mano,

besa con una sonrisa,

es el enamorado,

que aún no comprende

todo lo que en la cruz le fue perdonado.
 
 
 
Buenos días a todos, ¿cómo tienes tu corazón?


HABLANDO DE DETERMINACIÓN...


Hablando de determinación, como en una de las entradas anteriores (Puedes verla aquí) y entendiendo su importancia, puse como ejemplo la determinación sabia de José de poner a Dios en el primer lugar en todas sus decisiones, pero de igual manera que una determinación sabia, correcta, cambia nuestra vida para bien, una determinación incorrecta, basada en otros aspectos que no sea buscar la voluntad de Dios, puede influenciar negativamente en la vida.

¿Un ejemplo de ello? Lot. Cuando tuvo la posibilidad de elegir hacia donde quería extender sus tiendas, se dejó llevar por la vista, por le verdor de los prados, no oró (Génesis 13:10,11) y fue extendiendo sus tiendas hasta la ciudad de Sodoma, tantó fue así, que vemos que se instaló a vivir en aquella ciudad de pecado.

Una determinación marcada por lo que veían sus ojos, no por lo que Dios quería para su vida.

Si leemos la historia de Lot vemos que su tío Abraham lo rescató después que fuese arrestado y llevado cautivo por estar donde no convenía (Génesis 14). Aún así, después de ser rescatado tomó de nuevo la determinación de volver a habitar, a residir en Sodoma, terrible error, terrible decisión tomada nuevamente en la carne.

¿Cómo no aprender de lo sucedido? ¿Cómo no orar para saber cuál es la voluntad de Dios? ¿Cómo? pues como muchas veces actuamos nosotros, dejándonos llevar por nuestros propios deseos. Sabemos lo que ocurrió después, Dios determinó juicio sobre aquella ciudad debido a su terrible pecado y solo la misericordia de Dios y la intercesión de su tío salvaron la vida de Lot (Génesis 19:29), aunque su esposa se quedó por el camino.

¿Entendemos las consecuencias de las malas decisiones, de tomar un determinación NO basada exclusivamente en la voluntad de Dios?

Si hemos sufrido de manera personal alguna consecuencia por una determinación incorrecta, aprendamos del error para no repetir, y si esto no ha llegado a tu vida, de igual forma aprendamos del ejemplo bíblico para, llegado el momento, parecernos y actuar como José y no como Lot.
Hoy, ¿cuál será tu determinación?

FLORES EN MI VENTANA (17)


¡Cuántas flores cada día mi Señor, detalles, vivencias, noticias, pero tu amor, el más inmenso de los ramos!

 
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. (1 Tesalonicenses 5:18)

 

- La fresca brisa después de un caluroso verano.

- Tiempo juntos, amándonos en los pequeños detalles.

- ¡Tanta Palabra!

- Nuestra fe en Jesús.

- Las buenas noticias que vienen de lejos, transformando la vida de jóvenes que se preparan para servirle.

- Alumnos con disposición y expectativas y sus caras al descubrir los tesoros de la Palabra.

- Tiempos de alabanza que nos elevan a Su misma presencia.

- Mi hogar, hermoso.

- La paz de mi tierra.

- La esperanza y convicción de que tu mano se va a mover.

- Los velos que han caído de los ojos de personas muy queridas para mi amiga, la apostasía retrocediendo en su vida.

- Ver como oraciones de años son contestadas, aliento al corazón.

- Castañas asadas.

- Aromas de otoño.
 
¿Y tú "cuántas flores has recibido"?
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