APRENDIENDO DEL MAESTRO (6) (Los Relatos de Amelia)


Bajó los peldaños casi sin verlos, absorta, pensando en lo que había ocurrido. ¡Qué lucha con la carne! como Pablo, “Porque no hago el bien que quiero; mas el mal que no quiero, éste hago”

Recordaba como era en casa, en la adolescencia y juventud y como percibió la enseñanza de “que otros vean”: lo excelente que eran, los más elegantes, los más sabios, los que mas...

Y hoy se ha dado cuenta de que esto aún está entretejido en su corazón, ¡que lucha la de Amelia, no quiere, pero siempre sale!

Un hablar cuando debe callar, un grito cuando solo es necesario un susurro, una actitud de orgullo cuando a estas alturas de su vida, la humildad tendría que ser su vestido. Esto la entristece y hoy camina cabizbaja con la sonrisa extraviada, pues tuvo la oportunidad de “no querer aparentar” y no lo hizo, peor aun, cuando momentos antes, en su mente, recibió la luz.

¡Cuánto queda por aprender del Maestro! De Aquel que siendo Dios se despojó de toda Su gloria y se hizo siervo para servir, que enmudeció, que siendo el Rey, lavó pies.

Y aunque hoy Amelia esté triste por haber fallado a Dios, se levanta con la decisión firme de trabajar esta área de su vida, de comenzar a hacer todo lo contrario a lo que su carne le pide, a comenzar a ser serena, a desterrar el deseo de ser vista, valorada, admirada. A desterrar el deseo de ser siempre portadora de la razón.

Hoy Amelia quiere aprender del Maestro y desea que la humildad sea sangre en sus venas.

INVITACIÓN.-

Querido lector, si lidias con el orgullo como “toro de lidia”, propón e tu corazón acabar con esto. De Amelia aprendamos hoy a tener como ejemplo a Jesús, acordarnos de Moisés, manso y humilde, a luchar con la carne, haciendo lo contrario a lo que nos pide.

Haz ejercicios de callar y no querer ganar todos los debates, aun cuando tengas la razón, de bajar del escenario y estar, en ocasiones, tras el telón.

Recuerda que “aunque el Señor es grande, se ocupa de los humildes, pero se mantiene distante de los orgullosos” (Salmo 138:6)

La humildad nos acerca a Dios.

No quieras que vean en ti que eres el más sabio, el más fuerte, el más rico, el mas...

“No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás.
Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales.

(Filipenses 2:3-7)

FLORES EN MI VENTANA (14)

Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.
(1 Tesalonicenses 5:18 NTV)

Gracias Señor por:

- Nuevos retos personales, olvidados tiempo atrás, pero ahora retomando con fuerza. Viviendo en mi parcela, esa que pintaste para mi.

- Nueva visión de muchos aspectos, eso me hace crecer y acercarme a Ti,  mi Amado.

- Redescubriendo la creatividad...

- Valorando lo importante, teniendo en cuenta lo importante, ojos abriéndose a la verdad.

- Mi hogar, mi hogar, mi hogar,...

- Mi esposo amado, hombre de Dios.

- Primicias de lo que está por venir.

- Recordándome de nuevo, una y otra vez la túnica de José, túnica de colores, propósitos en Dios, sueños eternos,...
(El Señor estaba con José en la cárcel y le mostró su fiel amor,... Génesis 39:21)

- “El Soñador” que hermoso título.

- Soñando en Dios.

- Tu amor, tan especial, tan inmerecido, tan real, tan presente, tan INCONDICIONAL. (Juan 3:16)

- Creada con un propósito, Nuevo Recordatorio, gracias Señor, (ahora si, solos Tú y yo).



SONRÍE


En ocasiones el día amanece como si se hubiese roto, con tristeza, sin saber muy bien por qué se ha instalado en tu sueño, y con una visión turbia de lo que hay que hacer.
Y entonces ¿cómo enfrentas el día? ¿durará esta sensación mucho tiempo? ¿qué hacer? el desasosiego se ha sentado a tu lado.

Mi querido amigo lector, si en ocasiones te has sentido de esta manera, o incluso si hoy te has levantado y te ha sorprendido uno de esos días, hay algo que puedes hacer:

      1.- Recuerda lo bueno que hay en tu vida y SONRÍE.

     2.- Recuerda las promesas que te fueron entregadas y SONRÍE.  (Pues yo sé los planes que tengo para ustedes - dice el Señor -. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. En esos días, cuando oren, los escucharé. Jeremías 29:11,12 NTV)

    3.- Recuerda el futuro glorioso que te espera y SONRÍE,.. morada hay preparada.  (En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy. Juan 14:2,3 NTV)

Cuando el día amanezca agrio, endúlzalo con una gran sonrisa.

¿Has tenido alguno vez uno de esos días? Recuerda que en Cristo todo tiene solución, y si no le conoces, quiero decirte hoy que Él te ama y quiere que le conozcas, lee la Biblia, la preciosa palabra de Dios, está llena de promesas para sus hijos y el trazo de un camino que te llevará a la vida eterna.

¿Quieres conocer a Jesús? Lo primero que debes hacer es aceptarle en tu corazón y eso se hace a través de una sencilla pero sincera oración:

"Padre Celestial, te doy gracias por este día, hoy quiero decirte que me arrepiento de todos mis pecados, por haberte ofendido y por vivir separada de Ti, te doy gracias por la muerte de Jesucristo en la cruz del Calvario ocupando el lugar que me pertenecía por mis pecados.  Hoy le acepto como el Señor y el Salvador de mi vida me entrego a Ti de todo corazón para formar parte de tu familia y para poder endulzar mis días con una sonrisa y con tu hermosa presencia. Te doy las gracias en el Nombre de Jesús. Amén"

Que todos tengan un hermoso día y recuerda:



EN ALGUNOS LUGRES

Muy buenos días a todos, espero que en este día hayan amanecido bien, yo he amanecido con un pensamiento que quiero compartir con todos ustedes y es acerca de  algunos lugares donde ocurren cosas que pueden cambiar vidas,...

* Una entrevista de trabajo donde te dicen “Contratado”

* Un examen en el que te dicen “Aprobado”

* Una universidad donde te dicen “Admitido”

* Una familia en la que te sientes “Aceptado”

* Un ambiente donde eres “Valorado”


Todo esto es importante, pero si de verdad hay un hecho acontecido que cambia y transforma vidas, que hace que el individuo pase de muerte a vida, es sin duda, lo ocurrido en una cruz cuando Jesús dijo “CONSUMADO”

¿Mi pecado? Allí fue perdonado.


¿En qué lugar cambió tu vida?
 

EL VESTIDO (5) (Los Relatos de Amelia)


Una actividad trivial, en casa, preparando una comida para varios le hizo recordar como era antes, entregada, generosa, sin esperar nada, y ese recuerdo la hizo sentir bien porque es así en realidad como es, como desea ser.

¿Qué ha sucedido entonces? A lo largo del camino los tropiezos, y sobre todo, influencias, buenas en sí, pero cuyos consejos no siempre resultaron acertados, hicieron que olvidara un poco su parte noble, pero esta mañana se sintió de nuevo definida, dueña de su vida por un instante, decidida a volver a la nobleza, a la entrega, al no esperar nada, a su vestido original.

Amelia hace tiempo ha buscado en su interior ese algo que antes habitaba en ella pero que por el camino ha ido perdiendo. Hoy ve un atisbo de luz en esa búsqueda, búsqueda que realizó leyendo libros que leía, escuchando lo que antes escuchaba, dejándose llevar por todo lo bueno que Dios, como regalo, puso en su corazón.

Amelia quiere de nuevo sonreír, desplegar alas y reconocerse, aspira a encontrarse y  vestirse de verano, con su vestido... feliz.

Amelia lucha para que el paso del tiempo no borre sus sonrisas, sus alegrías y lucha por salir de esa “cárcel” en la que se siente cuando intenta ser como otros espera que sea, no como es realmente, jovial, generosa, desinteresada.

¿Por qué tantos sentimientos encontrados como trenes que sea acercan uno al otro por la misma vía?

Definitivamente Amelia tiene que aprender a ser ella mimas en todas las ocasiones, sin temor a ser juzgada, solo mirando al cielo, sabiendo que mientras Dios sonría al mirarla... todo irá bien.


INVITACIÓN.-

Querido lector, si tienes una forma de ser hermosa, generosa que agradece a Dios, no permitas que ninguna circunstancia te apague, que ninguna persona te vista con otro vestido que no es el tuyo, que ningún acontecimiento vivido, aunque haya sido doloroso te cubra.

Levántate y sigue andando como tú eres, con todo lo hermoso que Dios ha puesto dentro de ti para dar, aún  sin esperar nada a cambio.

Colócate tu vestido, el que para ti ha sido diseñado.
¿Qué vestido llevas puesto?



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