UNA LECCIÓN DE VIDA

 
 
Una lección de vida que no pretendo enseñar a nadie, ¿quién soy yo para ello?, solo pretendo mostrar, poner sobre el tapete una lección de vida que aprendí,.. no, que aprendí no, lo correcto sería decir que estoy aprendiendo, aunque hasta hace poco la creía aleccionada.
 
Se que por nuestra forma de ser a veces ocurren cosas en nuestra vida de manera "inevitable" y si tú eres una de esas personas que lo da todo en tus relaciones interpersonales sabrás de lo que estoy hablando. Se que hay personas que no tienen término medio, o todo, o nada, y cuando se dan a los demás pues se dan de verdad, sin dejar una parcelita para sí mismos.
Si esto es así seguramente a lo largo de tu vida has recibido algunos "palos" por ello, y se que no das para recibir, sino porque te agrada volcarte y ser amigo de verdad, de esos con los que se puede contar, pero en muchas ocasiones lo recibido es lo contrario, hostilidad, soberbia, egoísmo, incomprensión y cuando eso ocurre puede que llegue frustración a tu vida, y con casi toda probabilidad un estado de absoluta perplejidad ante situaciones que pueden parecer incomprensibles, y es en ese punto precisamente donde viene la lección de vida, alguna vez, alguien me lo hizo ver: "No esperes NADA DE NADIE" Así todo será más fácil.
 
No esperes que reaccionen como sería lo adecuado, no esperes que den un paso más, aunque sería lo correcto, no esperes siquiera que te paguen bien por bien. Si no esperas, cuando no llega, nada ocurrirá, seguirás adelante, tranquilo, sin congoja. Ni creas,  ni pretendas ni esperes que todos sean como tú, que den todo, no lo esperes, si no lo esperas, estarás bien.
 
 A veces nos ocurre esto porque eperamos más de la persona, del amigo, de la familia que del propio Dios y tenemos depositados en ellos nuestra confianza, creyendo que ellos actuarán como tú lo harías, pero la Biblia dice: "Maldito el hombre que confía en el hombre". Este versículo no nos habla de que tienes que ser un desconfiado o una desconfiada, no tener confianza en nadie, no es así, sino que tu dependencia solo puede estar en Dios, pues los que en Él confían, esos si, NUNCA serán defraudados. De Él puedes estar seguro que lo recibirás TODO, porque El también es de los de TODO, y cuando se dio, se dio por completo, sin guardar nada, dio su vida hasta el fina por los que le negaban e injuriaban y allí en la cruz derramó TODA su sangre. En Jesús, en Él si puedes confiar, de Él si puedes esperar todo, todo lo bueno, pues a los que aman a Dios todo les ayuda para bien (Romanos 8:28).
 
¡Ah! y un consejo personal, guarda tu parcelita, solo para ti y tu casa, solo para ti y para Dios. Esta es una asignatura que para algunos nos es necesario aprender. Esta refelxión no es para decirte que no tengas amigos, o afinidad con familiares, NO, solo es para decirte que no esperes nada los demás, no esperes nada, si llega, pues ¡gloria a Dios!, pero para que no sufras, no esperes nada, no esperes que den lo que tú si das, no lo esperes para que no sufras, pero recuerda de Dios espéralo TODO.
 
 Dios te bendiga.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...