ACTITUD CORRECTA


Una de las cosas hermosas en cuanto a tener una actitud correcta es que, con ella, cada día brilla el sol. Uno no necesita tener días sin nubes para tener días de alegría.

Existe la historia de un accidente en la vida de Thomas Edison que ilustra perfectamente los beneficios de tener una actitud positiva.
Charles, el hijo de Edison, escribe en este sentido acerca de su padre en un libro titulado The Electric Thomas Edison (El electrizante Thomas Edison):

Una noche de diciembre, el grtio de “¡fuego!” hizo eco a través de la planta. Se había producido una combustión espontánea en la sala de filmación. En cuestión de minutos, todos los componentes químicos, el celuloide de los discos, las películas y otros materiales inflamables se habían esfumado, con el rugido del fuego...
Al no poder encontrar a mi padre, me empecé a preocupar. ¿Estaría a salvo? Con todo lo que tenía reducido a cenizas, ¿estaría abatido? Tenía 67 años, una edad en la que ya no se puede comenzar de nuevo. Entonces, lo vi en el patio de la planta, corriendo hacia mí.

“Dónde está tu madre?”, gritó. “¡Ve por ella y dile que traiga a sus amigas! ¡Ellas nunca tendrán la oportunidad de volver a ver un fuego como éste!”.

¿Pueden creer esto? En lugar de decir: “¡Ay, Dios! ¿Qué hice para merecer todo esto? Sesenta y siete años de mi vida he vivido devotamente, y esto es lo que recibo a cambio”, lo que dice es: “Oye, hijo, busca a tu madre. “Este es un espectáculo increíble! ¡Mira ese fuego!”

El hijo de Edison sigue diciendo:

A las 5:30 de la mañana siguiente, cuando el fuego se encontraba apenas bajo control, reunió a los empleados y anunció: “¡Vamos a reconstruir la planta!”
A uno le dijo que hiciera un contrato de arrendamiento con todos los talleres de maquinaria del lugar. A otro, que consiguiera una grúa de demolición en la Compañía Ferroviaria Erie. Luego, casi como si se le hubiera ocurrido de pronto, añadió: “Ah, por cierto, ¿se le ha ocurrido a alguien en dónde podemos conseguir algún dinero?”
Más tarde, razonó diciendo: “Uno siempre puede sacar provecho a los desastres. ¡Recién acabamos de limpiar un montón de viejos desechos Vamos a construir sobre estar ruinas algo mucho más grande y mucho mejor”. Apenas acabó de hablar, enrolló su chaqueta para que le sirviera de almohada, se acurrucó sobre una mesa, y de inmediato se quedó profundamente dormido.

(Tomado del Libro: José, un hombre de integridad y perdón, de Charles R. Swindoll – Editorial Mundo Hispano)


Dice la Palabra de Dios en el libro de Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”

Queridos lectores, si tu vida está en las manos del Señor, puedes descansar, pues sabemos que cualquier circunstancia, por dura que parezca actúa para nuestro bien, si tienes esta verdad en tu corazón y en tu mente, no te afanarás, y como hizo Edison, podemos ver en la conclusión de algo, un nuevo comienzo.
Ten una actitud positiva, pues los que descansan en Dios tendrán nuevas fuerzas y serán capaces de enfrentar cualquier situación y siempre sacar provecho de ella, pues a los que le aman, todo, todo es para nuestro bien.

¡Si tu sueño se ha truncado, vendrá algo mejor!

Dios los bendiga ricamente.

QUIZÁ..., PERO..., ¿QUÉ HARÁS?



Cuando una lágrima nace, quizá es porque el corazón ha comenzado a marchitar, quizá hoy brotan estrepitosamente ¿qué harás?
Cuando algo sucede puede ser que la penumbra y el desasosiego se vuelvan tus inquilinos y por muy alto que levantes tus brazos nunca llegan a acariciar la luz.
Quizá sea hoy el día en el que crees que nadie entiende tu dolor, que la esperanza te vuelve la espalda y que el cuidado anhelado, nadie está dispuesto a regalar.
Quizá la garganta se se ha convertido en una red de incontables luchas por liberar un grito que muere apegado a sus paredes, que nadie escuchará pero que dentro de ti no para de crecer.
Quizá el dolor es tan agudo que las fuerzas han volado a otra estancia, parece que para no volver jamás y los brazos caen y la voz duerme, y los ojos palidecen sin deseos de sentir más
Quizá tu cuerpo haya dicho basta... ¿por qué?.... ¿incomprensión? Parece que solo eso es lo que escupen..., ¿indiferencia?... eso también.

Pero...

Quizá hoy sea el día que mires a Quien no has mirado, de acudir a Aquel de Quien no habías percibido su deseo de sostenerte.
Hoy es el día de acudir a Aquel que ha sido la última de tus opciones, el último de tus pensamientos, el último de tus sentires.

Porque NO quizá, Si seguro te ama, seguro te espera, seguro te anhela.

¿Qué harás si solo Él puede traer luz a tu penumbra, gozo al desasosiego, si solo Él es la luz?.
¿Qué harás , si solo Él fue el que llevó tu dolor en una cruz? Solo Él es esperanza de vida, solo Él posee el bálsamo que te sanará.
¿Qué harás si solo Él puede apagar tu grito de dolor con sus brazos de amor?
¿Qué harás si solo en Él obtendrás nuevas fuerzas para volar, nuevos bríos para seguir?

… Es el día, déjate amar por Jesús.
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